La OIV cumple 10 años
21 de marzo de 2014
La Organización Internacional de la Viña y el Vino representa el fin de un proceso iniciado en Argentina en 1997. Desde 1998 hasta la primavera de 2001, cinco reuniones diplomáticas permitieron redactar el acuerdo internacional que creaba la OIV en sustitución de la antigua Oficina creada en 1924. Todavía habría que esperar hasta el 7 de marzo de 2004 para que, tras alcanzar las 31 ratificaciones requeridas, la Organización pudiera convocar su primera Asamblea Constitutiva. Definida como “organismo intergubernamental de carácter científico y técnico de competencia reconocida en el ámbito de la viña, del vino, de las bebidas a base de vino, de las uvas de mesa, de las uvas pasas y de los demás productos derivados de la vid”, la Organización agrupa actualmente 45 Estados miembros. Dos países se encuentran ahora en trámites de adhesión y. además, cuentan como observador con las dos regiones vitivinícolas más importantes de China. Así, la OIV se ha convertido en la representante del 84% de la superficie vitivinícola mundial y el 90% de la producción mundial de vino.
Tras haber realizado tres planes estratégicos trienales y adoptado más de 290 resoluciones estos últimos diez años, la OIV emprende un nuevo decenio con un plan estratégico que se aprobará a finales de 2014 con previsiones para cinco años. Entre los objetivos de este nuevo plan están el de promover la vitivinicultura sostenible y respetuosa con el medio ambiente; conocer la evolución del mercado y la dinámica de la cadena de suministro teniendo en cuenta las expectativas de los consumidores; fortalecer la cooperación internacional y la gobernanza de la OIV; y establecer las especificaciones y las normas de autenticidad de los productos vitivinícolas promoviendo las buenas prácticas reglamentarias.