Eliseo Eslava, Presidente de Anarpla - No a los monopolios de los materiales reciclables
Cuando manifestamos desde Anarpla nuestras opiniones sobre el reciclado de plásticos, como sector industrial, tenemos algunas veces la percepción de que se interpretan como de visión particularizada de los recicladores. En nuestro estudio del sector que realizamos el año pasado ya dimos cifras y conclusiones, y recientemente hemos tenido oportunidad de leer un comunicado de la Comisión Europea de la DG II con el título "La competitividad de las industrias recicladoras". Dicho trabajo nos ha causado satisfacción al ver que, en sus consideraciones, dentro de un ámbito general de materiales, va incluso más allá de las conclusiones que habíamos expuesto en nuestro estudio, al contemplar la conveniencia de que es necesaria una base amplia de mercados para los productos reciclados, apoyando el desarrollo competitivo de las empresas de reciclado. Dos de las ideas expuestas quiero transcribirlas resumidas:
a) el reciclado de desperdicios de origen industrial y comercial ya funciona por sí solo y el de origen doméstico post-consumo es el que resulta difícil, ya que debe asumir los costos de recogida y selección. Es en éstos en los que la Administración debe jugar su influencia, pero sin que el resultado de las actuaciones administrativas sea una perturbación del mercado en lugar de una distorsión competitiva.
b) es necesario armonizar las reglamentaciones para que se permita la libre circulación y aplicación de materiales y productos, y así se desarrollen las industrias y mercados de reciclados.
Anarpla manifiesta su oposición frontal a cualquier pretensión de establecer monopolios o contingentaciones de los materiales reciclables provenientes del residuos urbano, así como a la involucración de los residuos industriales y comerciales en el ámbito de aplicación de la ley, dado que es un problema ya resuelto.
La Ley 11/97 de Envases y Residuos de Envase, en aplicación de la Directiva Comunitaria 94/62 del Consejo, está concebida, al igual que su posterior Reglamento de desarrollo, para dar salida al problema generado por los envases y sus residuos. Su aplicación se refiere, exclusivamente, a los envases domésticos, quedando al margen de la misma y por expresa mención de la Disposición Adicional Primera, los envases industriales y comerciales.
Es evidente que, tal y como ha venido manifestando nuestra asociación desde el inicio de la preparación de borradores, que concluyeron con la publicación de la ley, el problema de los residuos de envases industriales está resuelto desde hace tiempo, ya que de ellos se nutren las empresas recicladoras. Cualquier intromisión en este sector sólo puede llevar a una distorsión en un mercado ya implantado y que soluciona el problema de los residuos industriales.
A esto hay que añadir que el punto verde está concebido sólo para los envases domésticos. Además, los envases industriales, cuando pasen a ser considerados residuos, deberán ser entregados en las condiciones que establece el artículo 12 de la ley, esto es, a un agente económico para su reutilización, reciclado o valorización.
Otra premisa legal es que las entidades de materiales están concebidas en el borrador de Reglamento con carácter voluntario, lo cual quiere decir que en ningún caso las empresas responsables de la puesta en el mercado de envases industriales deberán acogerse o pertenecer a esas entidades de materiales, salvo que les interese formar parte de las mismas por tener salida los residuos que generan.
Según datos de Anarpla se prevé un crecimiento del reciclado en este campo de 188.715 T, que sólo se producirá si existe mercado para estos volúmenes. Anarpla ha propuesto a la Administración el establecimiento de políticas activas para el fomento del uso del reciclado.
Actuemos de modo que se permita a los industriales y los mercados de desperdicios y de reciclados se dinamicen en un entrono de competitividad amplio, no encorsetado.
Eliseo Eslava
Presidente de Anarpla