La deuda oscilaria entre los 60 y 70 millones de euros
Dos candidatos pugnan por el futuro de Le Coq Sportif

Le Coq Sportif, la icónica marca francesa de ropa deportiva, se encuentra en una encrucijada. Según la agencia de noticias AFP, dos potenciales compradores han presentado sus ofertas para hacerse con la compañía, actualmente bajo protección judicial desde noviembre de 2024. Entre ellos, uno cuenta con el respaldo del gobierno francés y propone mantener la producción en Francia, mientras que el otro plantea un modelo de negocio más enfocado en la comercialización internacional de la marca a través de licencias.
Fundada en Romilly-sur-Seine, donde aún opera su fábrica principal con 300 empleados, Le Coq Sportif fue el proveedor oficial de la delegación olímpica francesa en los Juegos de París 2024. Sin embargo, la crisis financiera la ha llevado a una deuda que oscila entre los 60 y 70 millones de euros, de los cuales 42 millones corresponden a préstamos estatales.
El consejo regional de Grand Est ha dado un paso clave para facilitar la venta al condonar el 50 % de la deuda que la empresa mantiene con la región, unos 1,2 millones de euros. Además, se ha acordado reestructurar el pago del importe restante a lo largo de diez años. Esta medida busca hacer más viable la absorción de la marca por parte del comprador que resulte seleccionado.
El administrador judicial encargado del proceso consultará en abril a los acreedores sobre la viabilidad de las propuestas recibidas antes de que el Tribunal de Comercio de París tome una decisión definitiva. El futuro de Le Coq Sportif se definirá en los próximos meses, con la esperanza de preservar su legado y mantener su producción en suelo francés.