Los geranios, la planta que florece desde la primavera hasta otoño
Los geranios se han convertido en un elemento decorativo clásico en balcones y jardines, puesto que destacan por sus vivos colores y su resistencia. Estas plantas de fácil mantenimiento pueden florecer desde la primavera hasta el otoño con unos simples cuidados. Los expertos de Pelargonium for Europe (PfE) comparten sus mejores consejos para que los geranios luzcan en todo su esplendor durante meses.

Los geranios son plantas de temperaturas cálidas, por lo que es recomendable plantarlos una vez haya pasado el riesgo de heladas. Se pueden cultivar en macetas, jardineras o cubetas, asegurándose de que haya un buen drenaje y espacio suficiente para su desarrollo. Pero para ello, el recipiente debe tener al menos 18 centímetros de altura y las plantas deben estar separadas unos 20 centímetros para que puedan crecer libremente.
La ubicación y el riego idóneo
Los geranios necesitan estar ubicados en un espacio donde puedan recibir mucha luz, de hecho, se recomienda ubicarlos en un lugar a pleno sol en el balcón, la terraza o el jardín ya que en el caso de que no reciban la luz suficiente no generarán mucha flor.
A pesar de ser resistentes a la sequía, puesto que almacenan la humedad en sus hojas y tallos carnosos y pueden sobrevivir a breves periodos de sequía, los geranios necesitan un riego adecuado, especialmente en días calurosos. “Lo ideal es regarlos por la mañana y por la noche, evitando el agua estancada, ya que puede dañar sus raíces”, señalan los expertos. Por ello resaltan que un buen indicativo es comprobar si el abono está húmedo antes de volver a regar. No obstante, cabe recordar que en caso de que llueva de forma abundante, se recomienda ponerlos en un espacio cubierto, especialmente en el caso de los verticales y los de flor doble.
Cómo abonar de forma correcta
Estas plantas requieren un aporte constante de nutrientes para poder producir flor durante todo el verano. Para ello, se recomienda usar abono para macetas previamente fertilizado o incorporar a la tierra un abono de liberación lenta. También cabe destacar, que, a partir del verano, los geranios necesitan nutrientes adicionales, ya que los del abono suelen agotarse por eso se recomienda usar un abono líquido comercial para plantas de flor.
En este sentido, los expertos de PfE desaconsejan el uso de preparados caseros, como posos de café, cáscaras de huevo o leche. Su uso puede provocar un desequilibrio de nutrientes y además de favorecer la aparición de plagas y enfermedades.
Cómo potenciar la floración y prevenir las plagas y las enfermedades
Para que los geranios sigan floreciendo, es importante retirar regularmente las flores y hojas marchitas. Este mantenimiento favorece a la producción de nuevas flores y mantiene la planta sana. En el caso de las variedades dobles, este proceso es aún más necesario.
Los geranios se encuentran entre las flores de verano más resistentes, además, suelen soportar con éxito las plagas. Los expertos indican las siguientes particularidades: “si aparecen manchas de color en las hojas, no hay que preocuparse, puesto que son cicatrices a consecuencia del exceso de riego. Cuando las hojas se ponen amarillas significa que hay que proteger a la planta del frío, darle más luz y nutrientes. Y si se percibe una oxidación del geranio hay que retirar las hojas afectadas e incrementar la circulación del aire”.
En este sentido, los expertos también han recordado que pueden acudir mosquitos al geranio, lo que es un signo de que se ha realizado una mala mezcla de compost, o que la tierra se encuentra muy húmeda, por lo que habría que dejar que esta se seque entre riego y riego.

Hibernación: cómo proteger los geranios en invierno
Los geranios pueden hibernar sin problemas. Pero para protegerlos de las heladas, se ha de recortar el tallo unos 15 centímetros y colocarlos en un lugar luminoso y protegido, como un invernadero. Estas acciones suponen un gran esfuerzo, por lo que suelen recomendarse únicamente en el caso de especies raras. Los expertos aseguran que”los geranios que han pasado por un proceso de hibernación suelen florecer más tarde que las plantas compradas, porque las condiciones de temperatura y luz no son tan exactas como en un invernadero profesional”. Por esta razón, recomiendan la compra de geranios para que puedan lucirse con su color pleno.