El sector agradece el apoyo unánime de la Comisión de Pesca del Congreso de los Diputados en defensa de la pesca de atún rojo
La Confederación Española de Pesca (Cepesca) agradece el apoyo unánime mostrado por todos los grupos políticos con representación parlamentaria en la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca del Congreso de los Diputados en defensa del conjunto del sector de atún rojo español. Un apoyo que, según señala el Secretario General de Cepesca, Javier Garat, llega en un momento crucial para las cuatro almadrabas y los 195 barcos que componen este segmento de flota dedicado a la captura de atún rojo, que tienen su futuro pendiente de un hilo ante la decisión de incluir esta especie en el Apéndice I de la Convención Internacional para la Conservación de la Flora y la Fauna Silvestre (CITES), decisión que supone prohibir el comercio internacional y comunitario de esta especie y de facto el fin de esta pesquería.
La Comisión de Pesca del Congreso aprobó por unanimidad de todos los grupos una Proposición no de Ley que insta al Gobierno a defender ante el Consejo de Ministros de Pesca y la Comisión Europea, todas las modalidades de pesca de atún rojo (flota de cebo vivo del Cantábrico, flota de cañas y líneas de mano del Estrecho, flotas de palangre y línea de mano, flota de cerco del Mediterráneo y almadrabas) y a esperar la nueva evaluación solicitada por la ICCAT al comité científico de su organización (SCRS), sobre el seguimiento de esta especie, antes de tomar medidas más restrictivas.
El sector atunero español es el principal interesado en la protección y conservación de esta especie, y reconoce su vulnerabilidad, por lo que desde 2006 cumple a rajatabla las reducciones y restricciones que desde la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) se vienen aplicando en el Plan de Recuperación del Atún Rojo, que desde su puesta en marcha ha reducido en un 54% las capturas permitidas, así como limitado la duración de las pesquerías para las distintas modalidades afectadas.
Para Garat, la prohibición del comercio internacional del Atún Rojo incluyéndolo en el Apéndice I de CITES, no sólo no se justifica desde el punto de vista científico sino que obedece a una campaña política de los grupos medioambientalistas que han decidido obviar a las instituciones encargadas de gestionar a nivel internacional las pesquerías, en este caso ICCAT, imponiendo criterios totalmente subjetivos y desprestigiando a la comunidad científica que asesora en materia de recursos marinos a la FAO, a la UE y al propio ICCAT “cuya capacidad de gestión de los recursos pesqueros está siendo ninguneada, sin haberle dado oportunidad de acreditar los avances obtenidos tras la aplicación del Plan de Recuperación del Atún Rojo, plan que será evaluado en noviembre de 2010”.
Para el sector, prohibir el comercio de sus capturas después de cuatro años de duros ajustes es un varapalo ya que no se reconoce ni su esfuerzo ni su aportación para la conservación de esta especie de vital importancia para una parte importante de la flota pesquera española.