Oceana reclama la protección de CITES para dos especies de tiburón
Oceana muestra su apoyo a la propuesta de Alemania de incluir dos especies de tiburones, el cailón (Lamna nasus) y la mielga (Squalus acanthias), en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES). Esta recomendación es una de las muchas incluidas en un nuevo informe de la organización internacional de conservación marina bajo el título Manteniendo el equilibrio: Cómo aplicar los convenios internacionales a la protección de los tiburones y sus hábitats.
“Mientras que a veces se emplean medidas tradicionales de gestión pesquera para el tiburón”, señala Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana Europa, “éstas no se aplican de forma generalizada a las especies amenazadas y sus hábitats, y muchas pesquerías de tiburones carecen completamente de gestión. Muchas especies de tiburones y rayas requieren protección según las convenciones de biodiversidad más relevantes. Las medidas esbozadas en ellas deben transponerse a las legislaciones nacionales”.
CITES puede tener un impacto evidente y real en la conservación de tiburones. Esta convención tiene como fin regular el comercio internacional de especies amenazadas dentro de niveles sostenibles, y las dos especies de tiburón propuestos para protección se verían muy beneficiados si se incluyeran en sus anexos.
Este viernes, el Grupo de Revisión Científica de la Comisión Europea, un equipo de científicos de organismos de los Estados miembros, proporcionará su opinión sobre la inclusión de estas dos especies amenazadas en el Apéndice II. La inclusión limitaría el comercio a niveles sostenibles mediante la exigencia de permisos de exportación, sólo concedidos si el comercio no va en detrimento de la supervivencia de la especie. Mientras que Oceana generalmente apoya la inclusión de todas las especies en peligro de extinción (como son la mielga y el cailón) en el Apéndice I de CITES –lo que prohibiría todo comercio internacional–, la organización considera que incluirlas en el Apéndice II sería un primer e importante paso en la protección de estas especies.