‘Internet of Things’ y análisis de red: cómo sacarles partido en entornos educativos
La irrupción de ‘Internet of Things’ en las redes de campus universitarios, aparte de los retos que plantea en cualquier red, presenta una serie de peculiaridades. Las universidades se están planteando aprovechar las ventajas y beneficios de IoT, especialmente en dos áreas. Por un lado, incorporando al currículum las nuevas tecnologías educativas basadas en IoT, que permiten ofrecer una formación más personalizada y por otro utilizando IoT para mejorar la eficiencia de las infraestructuras del campus, al incorporar sistemas inteligentes como climatización o seguridad física. El rango de dispositivos IoT presentes en el campus es muy amplio, incluyendo eBooks y tablets, sensores de acceso, dispositivos ‘wearables’, dispositivos de realidad virtual y aumentada, etc.
Los dispositivos IoT proporcionan una enorme cantidad de datos que pueden ser analizados y convertidos en información práctica, pero existe el problema de que es necesario disponer del ancho de banda adecuado para manejar estos flujos de datos y responder de forma rápida si es necesario. Para que todo ello fluya, no puede haber cuellos de botella, ni a nivel de punto de acceso Wifi, ni en los switches de la red cableada, ni por supuesto en la conexión de banda ancha de Internet o el data center.
Los dispositivos ‘wearables’ juegan también un papel cada vez más importante en el campus, junto con una gran diversidad de dispositivos BYOD de estudiantes. Esto significa que la conectividad wireless debe estar disponible en todo el campus, tanto en edificios como en el exterior, incluyendo áreas que normalmente no disponen de cobertura, como almacenes, sótanos o talleres.
Análisis predictivo de red: proteger la privacidad de los estudiantes y la seguridad de los dispositivos
En medio de esta enorme diversidad de dispositivos en red, debe garantizarse la privacidad y seguridad de estudiantes y profesores. La red debe ser capaz de proporcionar conectividad a todos los dispositivos, y al mismo tiempo hacerlo de forma muy selectiva. Los dispositivos autorizados deben poder acceder a la red de manera rápida y sencilla, mientras que se debe impedir la conexión a dispositivos no autorizados. La mejor manera de implementar esto es definiendo una política, de modo que dispositivos, aplicaciones y usuarios puedan acceder a la red, pero definiendo desde qué lugares y en qué momentos del día. Aplicaciones y dispositivos no controlados suponen un riesgo constante para la red, por lo que vital disponer de un medio de monitorizar todos los dispositivos y aplicaciones que están usando la red.
El análisis predictivo de la red nos proporciona la visibilidad sobre el uso de aplicaciones, consumo de ancho de banda y sobre patrones de actividad que necesitamos para optimizar la experiencia de usuario y optimizar el diseño y la planificación de la infraestructura del centro educativo, tanto a corto como a largo plazo.