Big Data y acumulación de datos: no todo son ventajas
Las bases de datos de las grandes corporaciones se han convertido en los objetivos más recurrentes entre los cibercriminales.

El Big Data, una de las herramientas de análisis de datos de las que más se habla en 2017, permite a las empresas conocer a los consumidores y adelantarse a sus necesidades, detectar tendencias en consumo, relaciones entre productos comprados o fallos en la cadena de atención al cliente.
No obstante, una de las primeras problemáticas que presenta el Big Data es que obliga a las empresas a disponer de información, lo que genera grandes diferencias entre los competidores. En este sentido, para una empresa de menor tamaño resulta más difícil acceder a los datos e información de sus clientes en comparación con las grandes corporaciones. Cuanto más acumulen en sus bases de datos, mejores conclusiones podrán alcanzar sobre ellos.
Hackers, a por la información de las grandes empresas
Por lo que señalamos anteriormente, las empresas se han lanzado a la caza de información sobre sus usuarios, convirtiéndose así en almacenes masivos de datos y aumentando su vulnerabilidad. Sus bases de datos son los objetivos más recurrentes entre los cibercriminales en la actualidad (de aquí los recientes ataques de hackers a los datos de grandes corporaciones). Por ello, el Big Data es a la vez una solución y un quebradero de cabeza para las marcas, expuestas ahora a sufrir crisis de reputación.
Así, el hackeo al que se exponen en la actualidad empresas y marcas las hace más vulnerables en términos de imagen corporativa, además del riesgo que puede significar en cuanto a los derechos de los consumidores, que cada vez perdonan menos que las empresas pierdan sus datos.
En relación a las empresas que han sido víctimas de un hackeo de datos, la firma Equifax, gran empresa del sector de la información sobre consumidores y targetas de crédito, acaba de reconocer que los hackers se hicieron con datos personales de 143 millones de personas, incluyendo datos tan sensibles como su número de tarjeta de crédito, o números de identificación personal como el del carné de conducir.