Joachin Eckstein - Presidente de la EUPC - Los transformadores necesitan un desarrollo sosten
Presidente de EUPC ((confederación Europea de Transformadores)
En la industria de transformación de plásticos, nuestra actuación y nuestra manera de hacer negocios está influenciada por las normativas básicas y las estrategias generales. Pienso que, en el pasado, los transformadores nos concentramos demasiado en el lado operativo. Únicamente cuando han tenido lugar drásticos cambios en el entorno hemos considerado nuevas estrategias. Los cambios que han afectado a nuestra industria han sido a menudo motivados por decisiones políticas -como la devolución de productos usados, las regulaciones de cuotas o los sistemas de recogida- y no han estado muy relacionadas con las prácticas económicas tradicionalmente rentables.
A menudo, los transformadores sólo hemos reaccionado, en vez de desarrollar nuestras propias estrategias independientes. Así, por ejemplo, no hemos sido capaces de promocionar políticamente y soportar públicamente la recuperación energética por medio de la incineración de residuos plásticos. Hoy en día, sólo unos pocos países europeos favorecen desde un punto de vista económico y ecológico este método de gestión de residuos.
En todos los países europeos nos enfrentamos a diferentes regulaciones medioambientales de distinto coste. Los costes más elevados se encuentran en Alemania para soportar el sistema dual (DSD) y las actividades de recogida. Reciclar 1 kg de plástico cuesta alrededor de 250 ptas, tres veces el valor del material recogido.
En 1994, los miembros de EUPC reorientaron su filosofía y su estrategia hacia los mismos objetivos propuestos por los políticos europeos. EUPC ha hecho suyos los principios del desarrollo sostenido aprobados en la Conferencia de Río, de 1992. Consideramos el compromiso del desarrollo sostenido como la forma de asegurar la existencia de la industria de plásticos en su conjunto. Además, cuando los principios de los transformadores europeos de plásticos coinciden con los de los políticos europeos, los futuros conflictos entre los objetivos de los políticos y los empresarios pueden ser evitados.
Los transformadores europeos son principalmente negocios pequeños y medianos que entienden que las actividades empresariales, incluyendo los aspectos ecológicos, deben ser económicamente viables. Todos los requerimientos ecológicos nuevos o adicionales que afectan a nuestra industria han de ser soportables y rentables para asegurar la supervivencia económica del transformador. Hasta ahora, esto no ha sucedido. Si se nos obliga a utilizar materiales reciclados, entonces estos materiales deberían ser vendidos a precios que se correspondan con los costes actuales del material virgen.
Existe un número de acciones internas que los transformadores podemos hacer para alinear las medidas ecológicas con nuestros principios económicos. La reducción de recursos y de energía, la inversión en tecnología moderna para lograr mayor productividad y menores emisiones de gases de combustión, así como el adecuado uso de reciclados son sólo unas pocas de las medidas en que podemos contribuir.
Los productos que producimos tienen distintos ciclos de vida y de utilidad. Como más alta sea la calidad y mejor el diseño de los productos, más tiempo se pueden utilizar y, por tanto, aumenta el atractivo del consumidor, que debería estar dispuesto a pagar un precio más elevado.
Reduciendo la materia prima utilizada y poniendo en marcha medidas de recogida y de reciclado a la hora de producir podemos contribuir tanto a mejorar el entorno medioambiental como los costes.
La recogida, clasificación y reciclado de los plásticos usados no están hoy cubiertos en los cálculos de los costes de los transformadores. Normalmente, son pagados por las autoridades municipales. El objetivo de la Conferencia de Río fue transferir estos costes al productor y al vendedor. Ello sólo es posible cuando una estructura de costes realista permite una relación coste/precio de venta que cubra el proceso de reciclado.
La EUPC no está propogando una forma específica de reciclado. Está claro que el reciclado mecánico, la única tecnología que el transformador puede poner en marcha, es atractiva si el coste de recogida, separación y uutilización está por debajo o al mismo nivel que el material nuevo. Si los costes de clasificación y limpieza de los residuos pláticos provocan el reciclado mecánico antieconómico, entonces otros métodos como la recuperación energética deben ser considerados.
Orientando nuestra filosofía a los principios del desarrollo sostenido, los transformadores europeos queremos contribuir a que los plásticos, con sus insuperables propiedades, sean el material preferido. Esto debería estimular el crecimiento de nuestra industria y la creación de nuevos puestos de trabajo.
Una tasa de crecimiento de sólo el 1% anual supone para la industria de transformación europea una facturación de 27.000 MPtas, que permite financiar 6.000 empleos extra. Por eso vemos el desarrollo sostenido como una contribución positiva a toda nuestra seguridad social.