Hegan aporta su tecnología al Airbus A400M
11 de enero de 2010
Tras 30 años sin nuevos modelos de este tipo de aviones en el mercado, el consorcio EADS —al que pertenece su filial Airbus Military— ha hecho por fin realidad que este recién llegado, que dobla la capacidad y el tamaño de sus predecesores, proceda del esfuerzo conjunto de la industria europea y se convierta en el avión de carga del siglo XXI.
En él, un total de 21 asociados a Hegan han contribuido con sus tecnologías aplicadas, desde las fases de ingeniería y diseño de estructuras, reingeniería de procesos, supervisión de proveedores, fabricación de componentes en composite y metal, tratamiento de superficies y mecanizado, y finalmente, ensayos de certificación. La industria del País Vasco ha participado en la elaboración de estos aviones, en concreto en las áreas de aeroestructuras, motores y sistemas y equipos, y continuará suministrando equipos y servicios durante toda la vida útil del avión. Este nuevo programa en el que participa la industria vasca, tradicionalmente orientada a la aeronáutica civil, aporta a las empresas una vía de diversificación especialmente relevante en estos difíciles momentos. El nuevo carguero europeo viene así a paliar la atonía registrada en el mercado de aviones comerciales de largo recorrido y aeronaves regionales y ejecutivas.

Aeroestructuras para las empresas vascas
Diseñado para atender los nuevos requerimientos de las fuerzas aéreas (control electrónico de vuelo, reducción del peso mediante el uso de composite, sistema automatizado de control para mejorar la operatividad y seguridad), el A400M fue lanzado por Airbus Military en 2003 y ya cuenta con 180 pedidos de siete países.
Entre las principales adjudicaciones en el campo de las aeroestructuras destacan el diseño de componentes estructurales para el estabilizador horizontal, incluidos pieles, ‘stringers’, ‘rib cores’ y ‘cleats’ y tapas de acceso de combustible; así como los larguerillos en material compuesto, cajón del HTP y los ‘wing stringers’, igualmente en material compuesto. También son de responsabilidad de empresas vascas, componentes para el estabilizador horizontal HTP y los ‘Rear cones’.
Asimismo corresponde a empresas vascas la fabricación de los ‘sponsons’ del A400M, un contrato que comprende el suministro de la parte central de estas estructuras realizadas en aluminio, que superan los 5 metros de largo y los 2,5 metros de ancho, que tienen como función principal la apertura y cierre del tren de aterrizaje.
A su vez, se ha desarrollado una intensa actividad en ensayos de certificación de catorce componentes distintos para este avión, fundamentalmente en el campo de sistemas, con trabajos para diversos actuadores de apertura y cierre de rampas y puertas y ensayos de resistencia de una nueva configuración de paneles de revestimiento del fuselaje.
Mención aparte corresponde al área de motores, en el que se forma parte del consorcio europeo EPI TP400 —junto a Snecma, MTU y Rolls-Royce— encargándose del diseño y fabricación de éstos. Con una cuota de porcentaje del 21% en este campo, la participación vasca se concreta en el diseño, desarrollo, fabricación de la turbina de baja presión (TBP), cono de salida de la turbina, conducto de escape de gases y elementos externos.
En la distribución estratégica de los trabajos del A400M por países, España se ha alzado con la Línea de Ensamblaje Final (FAL) en Sevilla, los estabilizadores horizontal y vertical HTP y VTP (conjuntamente con Malasia), los elevadores, el ‘Flap Track Fairings’, las ‘nacelles’ o góndolas que albergan el motor y el propio motor. En esta distribución, a Francia le ha correspondido el cajón central de las alas, el fuselaje del morro, parte de los motores, la rampa, los ‘sponsons’, el ‘rudder’, el fuselaje de las alas y la habilitación de la cabina. Alemania se hace cargo del ‘pre-FAL’, el cajón del estabilizador vertical (VTP), los ‘flaps’, la puerta de carga y componentes de fuselaje del ‘Rear’.
El 30% del fuselaje de materiales compuestos
El A400M es un avión de transporte de largo alcance propulsado por 4 motores turbohélice, diseñado para reemplazar a las flotas cada vez más antiguas de C-130 Hercules y C-160 Transall, actualmente en uso por las fuerzas aéreas de todo el mundo. Operará en múltiples configuraciones, incluyendo transporte de carga, evacuación médica, repostaje aéreo y vigilancia electrónica, y será capaz de aterrizar en pistas cortas y con suelo blando. Tendrá pantallas de funciones múltiples que representan toda la información de los sistemas del avión y el sistema ‘fly-by-wire’, lo que representa un salto cualititativo.
El avión cuenta con una longitud de 45,1 metros, una envergadura de 42,4 metros y una altura de 14,7 metros. Alcanza una velocidad máxima operativa de 555 kilómetros por hora y un alcance de vuelo de 3.300 kilómetros con su carga útil máxima. El 30% de su fuselaje estará realizado en materiales compuestos, entre los que se encuentran las alas, la puerta de carga y el estabilizador horizontal. Según el fabricante, el A400M desempeñará un papel esencial a la hora de mejorar las capacidades europeas en el ámbito del transporte aéreo, al tiempo que permitirá establecer procedimientos comunes de apoyo, formación y operaciones, así como una mayor interoperabilidad en las misiones multinacionales humanitarias.
