España rumbo a la independencia en tecnologías de fabricación rápida
10 de diciembre de 2009
La investigación consistirá en tres pilares: las tecnologías de Rapid Manufacturing, los materiales y la implementación de TICs (tecnologías de información y comunicación) a los procesos productivos, teniendo en cuenta los requerimientos y necesidades de las empresas participantes en el proyecto.
A partir de este enfoque, el reto principal será el de potenciar el uso de las tecnologías de RM en las empresas españolas y desarrollar tecnologías propias que puedan competir en iguales condiciones con tecnologías existentes a nivel internacional.

Rapid Manufacturing
Las tecnologías de fabricación rápida, comúnmente conocidas por Rapid Manufacturing (RM), representan un nuevo paradigma del desarrollo industrial por permitir la obtención de productos finales altamente personalizados, de geometría compleja y valor añadido. Todo ello con un coste de producción asequible.
Especialmente indicado para la producción de series cortas, que por los métodos tradicionales de producción presentan un coste inviable, sus aplicaciones actuales ya se han extendido a sectores tan distintos como el médico, aeronáutico, de bienes de equipos, de consumo, de automoción y militar, entre otros.
“Hasta ahora se ha instruido a los técnicos bajo el principio de diseñar para que se pueda fabricar. En cambio, el Rapid Manufacturing abre el paradigma de diseñar para que sea totalmente funcional”, explica Joan Guash, investigador de la Fundación Ascamm y coordinador del proyecto.
“Este cambio de principios ya está siendo asimilado por muchos diseñadores de producto. Fruto de ello ha sido el aumento de los equipos instalados, distribuidores acreditados y conocimiento desarrollado por los agentes de I+D. Ahora se dan las mejores condiciones para que desarrollemos en España tecnología propia”.
A pesar de las ventajas de este método de producción, algunas barreras impiden su uso más extenso en la industria. Las muchas tecnologías disponibles son incompatibles entre sí y cada proceso es exclusivo a un determinado rango de productos. Asimismo, las tecnologías son aún muy cerradas en lo que respecta a la adaptación a diferentes procesos, mantenimiento y selección de materiales.
Actualmente, España se encuentra entre los países desarrollados con menor número de sistemas de RM implantados y no tiene ninguna tecnología nacional que pueda competir con países como EE UU, Japón, Alemania o Israel, líderes en la fabricación de máquinas de Rapid Manufacturing.
Consorcio
El perfil multidisciplinar y multisectorial del consorcio, que reúne entidades de reconocida experiencia y prestigio internacional en Rapid Manufacturing, bien como empresas de sectores estratégicos de la economía, será vital para lograr los objetivos planteados por el proyecto.
Según comenta Felip Esteve, director de Aserm (Asociación Española de Rapid Manufacturing), nunca antes en España un grupo tan representativo estuvo lado a lado para promover el desarrollo tecnológico en este ámbito de fabricación.
“La mejor manera de generar tecnología RM en España es a través de la colaboración de las Universidades, Centros Tecnológicos, y empresas que se dedican especialmente al desarrollo de producto y a la investigación en procesos y materiales para RM; la gran mayoría son miembros de Aserm”, afirma.

Con duración prevista hasta 2012 y un presupuesto de 3,3 millones de euros para los dos primeros años, el proyecto está parcialmente financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, así como por la Unión Europea dentro del Programa Operativo de I+D+i por y para el beneficio de las empresas (Fondo Tecnológico) del Feder.