El sector extremeño del tomate de industria estima pérdidas de 13 millones en la próxima campaña
La Unión Extremadura ha alertado de que el sector de tomate de industria podría perder alrededor de los 13 millones de euros debido a un descenso de producción por no poder desinfectar los suelos.
La organización agraria ha explicado que para poder garantizar mínimamente un rendimiento en la producción, es imprescindible desinfectar los suelos para controlar las plagas y enfermedades que atacan a este cultivo.
El principal producto fitosanitario para esta desinfección del suelo, que actualmente está autorizado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, según ha apuntado, es el 'Metam sodio' al 51%, eficaz contra los nematodos e importante en la prevención de ataques de fusarium.
El problema de este producto es que hay que hacer el tratamiento entre los 20 y 30 días antes del trasplante, por los riesgos de fitotoxicidad en la planta de tomate si no se respeta este plazo.

A su juicio, teniendo en cuenta las fechas, que las previsiones meteorológicas anuncian el regreso de las lluvias para la primera semana de abril y que muchos terrenos aún se encuentran inundados, las primeras plantaciones podrían desplazarse a mayo, lo que supondría “un retaso importante y una aglomeración de la producción este verano”.
Con la media de precios que la industria trasformadora ha contratado esta campaña el tomate para industria, los costes de producción de una hectárea es similar a la producción de 95.000 kilos/hectárea, “media que no se va a producir si el 50 por ciento de la superficie de este cultivo no se ha podido desinfectar”, ha señalado.
La Unión ha aconsejado a los productores que antes de realizar las plantaciones contratadas, y teniendo en cuenta el riesgo de pérdidas por los ataques del fusarium y de nematodos, se replantee “la rescisión de parte de la superficie contratada por causas sobrevenidas debido al exceso de lluvias en el inicio de las plantaciones”.
Ha instado a los agricultores a “repasar concienzudamente las alternativas” ya que se trata de una decisión difícil de adoptar teniendo en cuenta las alternativas al cultivo del tomate, con un problema similar en el cultivo de la patata y con unos precios muy bajos en el maíz.