Los datos gobiernan el mundo, también el ganadero
Uno de los conceptos que más pueden ayudar a estos objetivos, que son los principales componentes de la sostenibilidad es la llamada destreza digital, que se define como la capacidad de los profesionales para moverse con soltura en el entorno digital de manera que es capaz de usar eficientemente las herramientas digitales. Estos conocimientos permiten encontrar soluciones a los problemas desde una perspectiva diferente y digital está muy asociado al uso de herramientas digitales (que son las que producen datos al usarse) y que en nuestro sector pueden ser tanto software como equipamientos. Vamos a ver cómo el uso de estas herramientas puede ayudarnos en algunas de las áreas que más atención precisan por parte de los profesionales que estamos en el sector.
Reproducción porcina
Este hecho genera un estrés catabólico que junto a las otras fuentes de estrés presentes de manera variable en la producción (inmunológico por enfermedades, social por mezclas indebidas o más efectuadas, térmico, normalmente por temperaturas excesivas, entre otras) suponen un desafío contínuo en forma de estrés oxidativo que termina afectando a la productividad de la cerda y a su longevidad, lo que limita el potencial de las mismas en granjas y su amortización.

A ese respecto, las herramientas digitales más clásicas (software reproductivo) cuando son bien utilizadas nos pueden ayudar a entender cuáles son los factores de riesgo y las amenazas más importantes en nuestras granjas, ya que las afirmaciones y hechos generales descritos en la literatura han de adaptarse a cada granja y empresa para poder actuar de manera específica. Así durante los últimos años, hemos trabajado en la definición de los 12 indicadores clave de la cerda moderna (gráfico 1).

Pero no solo podemos explicar lo que ha ocurrido y entenderla mejor. Podemos definir la probabilidad de que una cerda sea una superproductora, rindiendo por encima de sus compañeras y poder atenderla en consecuencia, podemos seleccionar cuáles son los indicadores que más influyen en el rendimiento de una granja y trabajar de prioritaria en ellos, podemos escoger qué cerdas descartar combinando muchas variables objetivas y que ayudaran al encargado a tomar mejores decisiones en esos procesos rutinario, lo cual mejorará la productividad de la granja. Y todo ello, mediante la aplicación de técnicas de machine learning muy adecuadas en porcicultura.
Alimentación electrónica
La aparición de sistemas electrónicos de alimentación, así como de precisión (combinando piensos), han generado una nueva fuente de actividad, no solo por poder atender mucho mejor las necesidades de las cerdas, gestante y lactantes, mejorando su rendimiento reproductivo y además disminuyendo su coste de producción y mejorando las emisiones de nitrógeno, fósforo y CO2, actuando como una MTD de gran interés para el sector.
Han sido los propios datos (Brajon et al, 2021) los que han explicado los problemas de los sistemas dinámicos en túnel, generando continuas interacciones y reordenación de las jerarquías con los problemas de estrés derivados y determinando la evolución del sector hacia grupos estáticos en jaulas de autocaptura. Los datos han mostrado cómo prefieren comer las cerdas cuando tienen oportunidad de escoger y cuáles mejoran los rendimientos reproductivos asociados, tanto en ese ciclo reproductivo como en la de su progenie, que se ve afectada por el estrés de las madres como mínimo hasta los 67 d de vida (Kranendork et al, 2007). Actualmente, no podemos permitirnos carecer de datos de una etapa tan importante de la vida reproductiva de las cerdas, como es la gestación y que supone el 75 % de la misma. El gráfico 2 muestra un patrón de ingesta normal en una gestación bien manejada a lo largo del día.

Con los nuevos sistemas en lactación, las ingestas de las cerdas han aumentado, ha disminuido el desperdicio de pienso (hasta un 20 % frecuentemente) y ha aumentado el número de destetados y los pesos al destete, empezando a ser frecuentes los pesos superiores a 100 kg de camada al destete de manera regular. Pero lo más relevante es que gracias a la digitalización de este procedimiento, hemos podido conocer cuáles son los patrones de ingesta en lactación que mayores beneficios generan, tanto en el mismo ciclo como en los siguientes (Rodríguez et al, 2023), para poder detectarlos y promoverlos de manera instantánea en la propia granja (gráfico 3 y foto 1).

Vigilancia sanitaria y uso de antibióticos
Así mismo, la vigilancia epidemiológica y el uso de antibióticos es un aspecto de gran relevancia. Existen sistemas que nos permiten conocer conceptos de gran importancia para los veterinarios como la prevalencia e incidencia de las enfermedades en tiempo real, qué tratamiento se aplica y cuál es la respuesta a ese tratamiento, sabiendo si se ha dosificado correctamente o no (gráfico 4).

Bioseguridad digital
Finalmente, la bioseguridad es la disciplina que más atención está atrayendo dado el actual contexto de enfermedades endémicas y epidémicas que amenazan al sector. Hasta ahora los únicos datos existentes en relación con la bioseguridad eran los derivados de encuestas, que son datos subjetivos proporcionados por personas.

Recientemente, han aparecido sistemas en el mercado que generan datos objetivos que permiten controlar las visitas, evitando las no deseadas y disminuyendo el riesgo. Además de permitir una rápida reacción a los problemas, detectando las granjas de mayor riesgo para el sistema, denominadas ‘granjas superdiseminadoras’ cuya atención prioritaria favorecerá el control y la diseminación de las patologías de interés en el sistema productivo. La foto 2 muestra la trazabilidad de los visitantes con mapas de calor.
En resumen, la evolución del mundo y del sector en particular, nos obliga a considerar la digitalización como el camino imprescindible para garantizar la sostenibilidad de nuestra actividad.