"La nueva normalidad", la opinión de Toni Amat

Acabó el confinamiento y con ello la vuelta a la montaña, las carreteras y los carriles bici de las ciudades. Como habíamos pronosticado el famoso repunte se ha producido, y de que manera.
Las ventas de bicis se han disparado, especialmente las mtb de primer precio o las e-bike de montaña, pero también el resto de categorías. Colas nunca vistas en las tiendas de bici, ya sea para comprar una nueva bici, revisar la que ya tenemos o poner a punto aquella vieja gloria que teníamos guardada en el trastero desde hacía tantos años. Todo ello ha llevado a roturas de stock en muchas de las principales marcas y listas de espera. Recordemos que España ha sido el último país en salir del confinamiento en Europa, y tras parar envíos ahora al intentar tirar de los stocks “centrales” somos los últimos en llegar y solo quedan las migajas. El boom de la bici ha sido a nivel mundial.
Estas faltas de stock generarán un importante “meneo” en todo el sector, las tiendas se ven obligadas en muchos casos a probar nuevos proveedores, y su papel de prescriptores puede jugar un importante papel a la hora de no perder ventas. Los proveedores que den un buen servicio serán los beneficiados, consiguiendo nuevos puntos de venta o fidelizando puntos que ya tenían antes pero quizás como proveedor suplente. Toda esta “movida” generara cambios y movimientos importantes en el sector, nuevas maneras de trabajar, más flexibles, que seguramente llegaran para quedarse. Y como siempre el servicio seguirá siendo el diferencial, el punto clave.
Todo ello convierte las bicis en este momento en un bien preciado y escaso, aprovechemos el momento, gestionemos bien el stock, y no sigamos tirando de descuentos, moviendo dinero sin ganar, en un momento en que el producto se vende bien, e incluso cuenta con ayudas a la compra en ciertas comunidades autónomas, no desperdiciemos un margen que luego echáremos a faltar.
Pero…¿hasta cuándo durara este boom?
Toda esta “movida” generara cambios y movimientos importantes en el sector, nuevas maneras de trabajar, más flexibles, que seguramente llegaran para quedarse.
Creo que tenemos muchos factores que nos juegan de cara, las ganas de salir después de estos meses encerrados, concienciación sobre la importancia de la salud, cambio de hábitos en la movilidad, llegada de nuevos ciclistas/clientes, vacaciones “nacionales”, concienciación de la las autoridades, ayudas a la compra, nuevos carriles bici,….evidentemente ninguno de estos factores por separado hará el milagro, pero sí creo un poco de cada uno puede ser una gran suma, que aumente el número de usuarios de la bicicleta, ya sea por ocio, salud, transporte o deporte.
Si, pasara el verano, pero con el último trimestre del año llevara la llegada las nuevas gamas de producto 2021, las ferias, una gran cantidad de competiciones y eventos que se han pospuesto, las grandes vueltas en la tele, en muchos casos acabará el “home work” y con ello volverá la necesidad de transporte y algunos, esperemos que muchos, de los nuevos ciclistas habrán llegado para quedarse.
Creo que es un momento clave para el sector, un momento que debemos aprovechar en todos y cada uno del los factores y condiciones que nos son favorables, intentando alargar al máximo este momento, hasta convertirlo en la nueva normalidad, donde la bici sea un elemento más de la vida cotidiana de todos.
Como dice el dicho “muchos quisieran llorar con nuestros ojos”, aprovechemos el momento!