Tedagua ha ejecutado la construcción de la planta y ha iniciado la operación y mantenimiento de la misma
La desaladora de Sfax, en Túnez, “una infraestructura esencial para el desarrollo socioeconómico local”
Situada a 270 kilómetros al sur de Túnez, la desaladora de Sfax, licitada por la Sociedad Nacional de Explotación y Distribución de Agua, Sonede, es una infraestructura esencial para el desarrollo socioeconómico de la región, al garantizar de forma definitiva el acceso de agua potable a más de 600.000 habitantes.
Tedagua —a través de su empresa matriz Cobra Instalaciones y Servicios y junto con sus socios Orascom Construction y Metito Overseas— ha ejecutado la construcción de una planta desaladora con una capacidad de 100.000 m3/día y con una obra civil y marina construida para 200.000 m3/día a fin de poder acometer fácilmente una futura ampliación del doble de capacidad, explican en una nota de prensa fuentes de la compañía.

La planta tiene una capacidad de producción de agua desalada de 100.000 m3/día.
La instalación cuenta con una torre de captación y dos tuberías de inmisario submarino de 4.200 metros de longitud cada una (fabricadas en PEHD DN1800) que conducen el agua a la cántara de captación, en la que se lleva a cabo un cribado mecánico y un bombeo a la planta desaladora. El proceso de desalación cuenta con un pretratamiento de filtración en dos etapas utilizando arena y antracita, seguido de dos líneas de filtros de cartucho.
La desaladora de Sfax cuenta con cuatro racks de ósmosis inversa equipados con un sistema de recuperación de energía, y una unidad CIP para el lavado de las membranas. El postratamiento incluye remineralización con CO2 y lechos de calcita, así como tratamiento químico con hipoclorito y sosa cáustica.
El agua tratada, continúan explicando desde Tedagua, se almacena en un depósito de 25.000 m³ y se bombea para su distribución. La salmuera resultante se elimina mediante un emisario submarino de 3.200 metros de longitud elaborado en PEHD DN1800. Toda la operación es alimentada por una subestación eléctrica de dos líneas integrada dentro de la planta, garantizando así un funcionamiento eficiente y sostenible.
Integración social de sus operaciones
La construcción de esta infraestructura ha contribuido a crear puestos de trabajo local durante la construcción y operación de la planta siguiendo la política de Tedagua de integración social de todas sus operaciones. Además, el acceso continuo a agua tratada para consumo humano ha generado una gran aceptación social en una zona que ha estado muy castigada por el estrés hídrico y la falta de acceso al agua.
Tras la finalización de la construcción de la desaladora el mes de octubre del pasado año se inició el período de Operación y Mantenimiento de la planta, “que se extenderá los próximos dos años, asegurando el acceso y suministro de agua potable a la segunda ciudad más grande de Túnez, para después ser transferida a la Sonede”.
El de Sfax se suma a otros proyectos realizados por Tedagua en el país magrebí. Algunos de ellos son las plantas de tratamiento de aguas residuales para las poblaciones de Bizerte y Nabeul. Tedagua destaca que el inicio de la Operación y Mantenimiento de la desaladora de Sfax “refuerza la presencia internacional de la compañía dentro del mercado de la gestión de infraestructuras hídricas, activa actualmente en más de veinte países”.
“Tedagua, junto con su matriz Grupo Cobra, reafirma una vez más su compromiso con el acceso a la disponibilidad de agua, su gestión sostenible y el saneamiento como un derecho humano fundamental, con el que atiende actualmente las demandas de más de 20 millones de habitantes en abastecimiento y depuración de aguas”, concluyen las mismas fuentes.