WES y Saloni se unen para impulsar baños y fachadas industrializadas
Wes, empresa fabricante de viviendas industrializadas, ha establecido una colaboración comercial con Saloni para el desarrollo de fachadas de edificios y baños industrializados, utilizando estructuras ligeras y sostenibles, tanto de madera, como metálicas. Estos innovadores diseños incorporarán materiales cerámicos, griferías y sanitarios de la empresa castellonense.
La industrialización de los baños es ya una práctica habitual en la construcción de edificios, motivo por el que la empresa de Castellón ha decidido entrar fuerte de la mano de un fabricante de garantía.
Gracias a esta alianza, ambas compañías podrán llevar a cabo proyectos dirigidos a constructoras y promotoras en toda España, además de expandirse a mercados internacionales. De hecho, en el stand de Saloni en Rebuild se puede visitar un baño Saloni-WES.

En el stand de Rebuild se podrá visitar un baño Saloni-WES como el de la imagen.
Robotización: El futuro de la construcción industrializada
Gracias a sus avanzadas líneas robotizadas de corte y clavado, WES puede fabricar promociones de viviendas en tiempos inalcanzables para la construcción tradicional o para fabricantes de industrialización en madera, quienes aún dependen, en gran medida de la mano de obra y la experiencia de sus operarios.
Con más de 15.000 m² de naves productivas, WES tiene la capacidad de fabricar hasta 500 viviendas al año, optimizando el proceso a través de su sistema robotizado.
El sistema Wespanel, basado en entramado ligero de madera, permite a los arquitectos diseñar sin las limitaciones de las medidas estándar de otros materiales, ofreciendo una flexibilidad total en el proceso creativo.
Las líneas robotizadas de WES trabajan directamente con los planos generados en programas como Revit y Cadwork, interpretándolos para cortar, clavar y ensamblar los componentes estructurales con precisión y rapidez, reduciendo la necesidad de intervención manual.
La robotización es clave para que la industrialización pueda abordar proyectos de gran volumen, evitando así los problemas de escasez de mano de obra cualificada que afectan al sector de la construcción. Además, este avance permite reducir el precio por metro cuadrado de las estructuras industrializadas, igualando al de la obra tradicional. Si se tiene en cuenta la eficiencia energética, la industrialización ya resulta más económica.
La transformación del sector en una verdadera industria es el gran reto de los próximos años. Solo mediante este cambio se podrá responder a la creciente demanda del mercado y garantizar un futuro sostenible para la construcción.
