El tema del día

Miquel López-Egea / Redactor Jefe. En Barcelona ha habido 681 accidentes con bicicletas implicadas, lo que significa que se han producido 2 accidentes de media al día –el doble que en 2014- en los cuales una docena de ciclistas han resultado heridos grave durante 2015, precisamente el doble que en 2014. Realmente son cifras para reflexionar.
Los usuarios de la bicicleta aumentan notablemente pero las administraciones van a rebufo de la realidad. Por ejemplo, en Barcelona se quería hacer bajar a los ciclistas de la acera, pero las infraestructuras aún son insuficientes. Hay que espabilar, pero ¿cómo? Haciendo una buena regulación, construyendo buenas infraestructuras y, sobre todo, combatiendo drásticamente los robos de bicicletas con leyes más duras y mecanismos que diluyan las ganas de querer robarlas. Este es el motivo que más afecta a la hora de aparcar una bicicleta en la ciudad: tiene que ser una bicicleta que pase desapercibida, muy básica y tener un candado muy bueno. ¿Quién es el que aparcará una bicicleta eléctrica en la calle?
El aumento de los accidentes es proporcional al aumento de los usuarios de la bicicleta, que siguen creciendo día tras día pese a una regulación regular y a una cantidad de robos indeseables. Hay que proteger al ciclista y apostar por una movilidad sostenible.
Otro aspecto en el que hay que trabajar es en cambiar mentalidades, algunas de ellas arcaicas y monótonas. No digo que haya un pensamiento social tan lamentable como el del ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Witold Waszczykowski, que señalaba a los “vegetarianos y ciclistas” como ejemplos de la “Europa podrida contra la que hay que luchar a toda a costa”; sino que hago hincapié en que hay que hacer un trabajo de educación. No puede ser que uno de cada tres adelantamientos a ciclistas se haga de manera incorrecta en la carretera. Y ya no digo en la ciudad. El conductor debe conocer el metro y medio, conocer la velocidad a la hora de adelantar, saber no abusar del claxon, saber que el ciclista es vulnerable y saber cuándo tiene prioridad.
Por otro lado, el ciclista debe tomar todas las precauciones posibles en materia de seguridad: debe respetar las normas de circulación, debe llevar una bici en buen estado, ser cauto y avisar de las maniobras que va a realizar, pero sobre todo debe respetar al peatón. Este último considerado como el hecho más importante. No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan.
Y es que la bicicleta es tema del día. No nos engañemos, la administración va lenta pero no es ciega. Solo hace falta ver que la bicicleta no para de estar presente en los medios de comunicación, en los anuncios e incluso en las tiendas de moda. Hace muy poco, en una tienda de una importante marca del Passeig de Gràcia de Barcelona, se podían ver bicicletas en el escaparate junto con las últimas prendas de moda. De hecho, muchas marcas relacionadas con el sector del textil están apostando por sus líneas urbanas. El deporte y la bicicleta son una apuesta segura. Para todos.
Miquel López-Egea / Redactor Jefe.