Los servicios acreditados por ENAC garantizan el rigor en el ciclo integral del agua
Con motivo del Día Mundial del Agua —que se celebra cada 22 de marzo para concienciar sobre la gestión sostenible de los recursos hídricos— la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) destaca el papel fundamental de los servicios acreditados en el control del ciclo integral del agua. En la actualidad “más de 240 laboratorios públicos y privados acreditados por ENAC aportan la confianza necesaria en el control del ciclo integral del agua”. Además, “más de 50 entidades de inspección están acreditadas para el control de vertidos y de la calidad del medio receptor”, garantizando la protección del medio ambiente y la reutilización del agua.
Control en todas las fases del ciclo integral del agua
El control del agua abarca desde la captación y el tratamiento para su consumo hasta la depuración de aguas residuales, recuerdan en una nota de prensa fuentes de ENAC. Para ello, se realizan diversos ensayos y técnicas que permiten evaluar su calidad. En este proceso, la Directiva Marco del Agua establece el concepto de “estado ecológico”, el cual clasifica la calidad del agua mediante indicadores biológicos, físico-químicos e hidromorfológicos.
Los análisis de sustancias prioritarias y otros contaminantes químicos (plaguicidas, compuestos orgánicos, metales, etc.) son esenciales para garantizar un “buen estado químico de las aguas”. Estos controles deben realizarse en laboratorios acreditados para asegurar la fiabilidad de los resultados, especialmente en el ámbito de la contratación pública.
Entre los estudios más utilizados en este ámbito, destacan los ensayos ecotoxicológicos, que evalúan el impacto de sustancias tóxicas en el agua. Ejemplos de estos estudios incluyen la inhibición del crecimiento de algas y los ensayos de toxicidad en peces. Además, se realizan controles para evaluar la presencia de parámetros radiológicos mediante las Redes de Estaciones de Muestreo (REM), encargadas del análisis de radionucleidos en medios acuáticos continentales y costeros.

Control del agua de consumo humano
En lo que respecta al agua potable, el Real Decreto 3/2023 establece criterios sanitarios que requieren la “toma de muestras y el control de distintos parámetros químicos, microbiológicos y de radiactividad”. Asimismo, exige que los laboratorios encargados de estos análisis estén acreditados por ENAC para garantizar la fiabilidad de los resultados.
El control de sustancias radiactivas en el agua de consumo es clave para su salubridad. Por ello, se analizan actividad alfa total, actividad beta total, radón, tritio y otros isótopos específicos (plomo, polonio, uranio, torio, entre otros). La acreditación de los laboratorios es un requisito obligatorio en este proceso para asegurar el cumplimiento de la normativa sanitaria.
Acreditación y economía circular del agua
La economía circular del agua requiere un control riguroso de los vertidos y la calidad del medio receptor. Para ello, se han establecido las Entidades Colaboradoras de la Administración Hidráulica (ECAH), que deben estar acreditadas por ENAC para llevar a cabo su labor de vigilancia de la calidad del agua y la gestión de vertidos.
La reciente Orden TED/1191/2024, del Ministerio de Transición Ecológica y Desarrollo Demográfico, regula los sistemas de control de volúmenes de agua utilizados en aprovechamientos y vertidos al dominio público hidráulico. Según esta normativa, “las actividades de control periódico de estos sistemas podrán ser realizadas por una entidad colaboradora de la Administración Hidráulica, ECAH, por la comunidad de usuarios o por el titular del aprovechamiento o vertido, siempre y cuando dispongan de la correspondiente acreditación de ENAC” conforme a la norma UNE-EN ISO/IEC 17020.
En el marco del ciclo integral del agua, la recuperación de aguas depuradas o regeneradas cobra especial importancia. Estas aguas, tratadas para su reutilización en usos urbanos, agrícolas, industriales o ambientales, deben cumplir con estrictos parámetros de calidad. Los controles incluyen análisis de parámetros químicos y microbiológicos, detección de Legionela y evaluación de parásitos como los nematodos.
Un ejemplo reciente es el Real Decreto 1085/2024, que aprueba el Reglamento de reutilización del agua y desarrolla el régimen jurídico establecido en la Ley de Aguas. Esta normativa exige que “el análisis de muestras tomadas sistemáticamente sea realizado en laboratorios de ensayo acreditados conforme a la norma UNE-EN ISO/IEC 17025”, garantizando así la calidad del agua reutilizada.