Asici presenta las conclusiones del informe sobre los hábitos de consumo del producto en España, Francia y Alemania
El sabor y aspectos emocionales, principales motores del consumo de jamón ibérico
Con la intención de conocer cómo se aprecia el jamón ibérico tanto en nuestro país como en otros mercados estratégicos europeos como son Francia y Alemania, la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici) encargó a Ipsos Digital un estudio para valorar los hábitos de consumo de los productos ibéricos, y más concretamente, el jamón ibérico. Aunque el sabor se posiciona como el primer motivo de compra de este producto, los aspectos más emocionales ocupan el segundo lugar. Por contra, el formato, precio y disponibilidad suponen las principales barreras.
Como explicó el presidente de Asici, Raúl García, este estudio es fruto de la inquietud del sector por conocer la percepción que se tiene del jamón ibérico fuera de nuestras fronteras, un mercado, el de la exportación, “que se ha incrementado más del doble desde 2014”, afirmó, siendo los mercados francés y alemán, estratégicos para el sector. El objetivo de este estudio, como reconoció el presidente, es el de “reforzar el reto de la internacionalización que ha emprendido el sector desde ya varios años”.

José Pablo Ferrándiz, director de Opinión Pública de IPSOS, encargado del estudio, explicó que se ha basado en “las 5 C”: conocimiento, consumo, costumbres, cultura y calidad, y comunicación, demostrando “la diferenciación del producto en torno al sabor, la calidad, el origen, la vinculación con la cultura española y el placer como grandes bases para aumentar la presencia del producto en los mercados internacionales".
El jamón ibérico, producto de calidad vinculado a la cultura española
El estudio revela una fuerte asociación del jamón ibérico con la cultura gastronómica española en tres países: España, Francia y Alemania, un valor añadido que debe ser explotado en el extranjero. Un 93% de los españoles y franceses, y un 89% de los alemanes, asocian el jamón ibérico con la cultura gastronómica española y su origen español.
En cuanto al conocimiento del producto, los españoles son quienes mejor identifican el jamón ibérico, con un 82% de encuestados que afirman saber diferenciarlo de otros tipos de jamón. Sin embargo, todavía existe un cierto desconocimiento sobre el sistema de precintos de colores que identifican su calidad, con un 62% de los consumidores que afirman desconocerlos. En Francia y Alemania, los niveles de conocimiento no son tan altos, pero la notoriedad del jamón ibérico es significativa en comparación con otros productos curados, con un 31% de los consumidores alemanes y un 27% de los franceses que lo conocen.

Sabor, origen y etiquetado: claves para el éxito internacional
El estudio destaca el sabor, origen y etiquetado como las principales características diferenciadoras del jamón ibérico en Alemania y Francia. No obstante, el precio y la disponibilidad son barreras importantes para su consumo fuera de España. El sabor se identifica como el principal factor de compra en los tres países: un 78% en España, un 68% en Alemania y un 46% en Francia. En España, se asocia más al placer de disfrutar un alimento de calidad (82%), mientras que en Francia y Alemania se relaciona con celebraciones puntuales (28% y 29% respectivamente).
Formato, disponibilidad y precio, principales barreras
El formato preferido para el consumo del jamón ibérico es el loncheado, debido a las dificultades que presenta tener la pieza entera en el hogar, por espacio, falta de utensilios adecuados o desconocimiento de las técnicas de corte.
La mayoría de los encuestados lo consume en casa, siendo la cena el momento preferido para el 66% de los encuestados. Las tapas y los bocadillos son los formatos favoritos para degustarlo: la tapa es preferida por el 83% y los bocadillos o tostas por el 57%.
El precio se presenta como una de las grandes barreras para el consumo de productos ibéricos en España (93%), aunque no lo es tanto en Francia y Alemania (45% y 26% respectivamente). En Alemania, la disponibilidad es la principal barrera.
Preocupación por el bienestar animal
Además, la preocupación por el bienestar animal está ganando relevancia entre los consumidores. De hecho, según el estudio, un 36% en España y Alemania demandan el sello de bienestar animal, frente al 17% en Francia. El sector ha respondido a esta demanda creando el sello Ibérico Animal Welfare (IBAW), que supera las exigencias de las normativas europea y nacional.

Consumo por regiones y el potencial de expansión
En España, el 85% de los encuestados afirma haber comprado jamón ibérico en el último año, con las regiones del sur y Canarias (89%) y el centro peninsular (87%) como las principales compradoras. En Francia y Alemania, el 54 y 62% de los encuestados respectivamente lo han comprado en el mismo periodo, lo que refleja un creciente interés por el producto, aunque con desafíos en términos de información, disponibilidad y precio.
En definitiva, este estudio posiciona el jamón ibérico como un producto gourmet único valorado tanto dentro como fuera de nuestras fronteras y que tiene un futuro prometedor. “Con un sector moderno, resiliente y eficiente, capaz de competir con la calidad, trazabilidad, seguridad alimentaria y bienestar animal como garantías en cualquier parte del mundo, es el momento de apostar por la internacionalización para garantizar la competitividad y el futuro del sector”, afirmó Raúl García.