El Parlamento Europeo aprueba la Directiva de Emisiones Industriales
La organización agraria UPA ha manifestado su desacuerdo con el resultado de la votación en el día de ayer en el Parlamento Europeo sobre la Directiva de Emisiones Industriales. Esta normativa generará problemas en miles de granjas en España de los sectores porcino y avícola. A pesar de que el texto ha mejorado respecto al que salió de la Comisión Europea (CE), la Directiva, de aprobarse tal y como sale de la Eurocámara, supondría restricciones, dificultades de adaptación y sobrecostes para miles de granjas.
La directiva se aplicará a las explotaciones porcinas con más de 350 unidades de ganado mayor (LSU). Quedarán excluidas las granjas que crían cerdos de manera extensiva y en ecológico y en el exterior durante una parte significativa del año. En el caso de las aves de corral, la norma se aplicará a las explotaciones con gallinas ponedoras con más de 300 LSU y a las explotaciones con pollos de engorde con más de 280 LSU. Para las explotaciones que crían cerdos y aves de corral, el límite será de 380 LSU.
Desde UPA hacen un llamamiento para que el Consejo de Ministros de Medio Ambiente, que se reúne el próximo 25 de marzo sea “sensible a la situación del sector” y se logre mejorar esta propuesta, ya que la agricultura y la ganadería nunca debieron formar parte de una directiva enfocada al sector industrial. “Nuestras granjas no son industrias”, recuerdan los ganaderos.
En UPA han reconocido en cualquier caso su alivio por haber logrado que el sector del vacuno quede fuera de los efectos de la directiva.
Por su parte, desde Asaja Jaén en la misma línea que UPA, han manifestado que “esta decisión envía una señal clara y desalentadora a los sectores productores tradicionales de Europa, incluyendo a nuestros agricultores y ganaderos. Con 306 votos a favor y 293 en contra, se ha desestimado la oportunidad de hacer cambios que podrían haber hecho que la DEI fuera razonable para todos los modelos de agricultura. Este resultado es profundamente decepcionante para Asaja y para miles de explotaciones familiares de porcino y aves de corral que enfrentan ahora una regulación injusta e insensible”.
Con la supuesta intención de minimizar el daño, la CE, a través del Comisario Virginijus Sinkevicius, han prometido una revisión en 2026 que dividirá la directiva en dos instrumentos legislativos diferentes: uno para la agricultura y otro para la industria. Sin embargo, ha destacado Asaja, "estas disposiciones deberían haberse considerado desde el principio, en lugar de dejar a nuestros agricultores a merced de regulaciones inadecuadas. Nos encontramos en medio de una situación sin precedentes y la confusión reina en el campo. Desde Asaja, en línea con Copa-Cogeca, exigimos que la CE y los Estados miembros asuman su responsabilidad y proporcionen una aplicación y financiación estructuradas de las disposiciones necesarias para apoyar a nuestras explotaciones".
Asaja ha explicado que resulta desalentador observar cómo las desavenencias políticas han contaminado cada etapa de este proceso, justo en el momento crucial previo a las elecciones. "Nos enfrentamos a una falta de apoyo visible tras votaciones como esta por parte de algunos partidos políticos, quienes siguen sin ser conscientes que el destino de nuestros agricultores está en sus manos. Se trata pues de una afrenta a la estabilidad y prosperidad de nuestras comunidades agrícolas", han declarado desde la patronal.
Asaja seguirá defendiendo su compromiso de abogar por ajustes técnicos que limiten el impacto adverso de estas regulaciones en nuestras explotaciones. "Continuaremos luchando por un futuro digno y sostenible en lo económico, social y medioambiental para el sector agropecuario europeo", han concluido.