Inversores extranjeros negocian su entrada en el sector de las reparaciones navales
Los accionistas del Centro de Reparaciones Navales de Vigo (CRN), se reunieron en asamblea en el auditorio del Consorcio de la Zona Franca, decidiendo dar "un fuerte impulso" al proyecto al constatar la creciente demanda de reparación de barcos que existe en estos momentos. Continúan buscando unos terrenos adecuados para albergar las instalaciones "que ofrecerían todos los servicios necesarios para la reparación naval". En especial "aquellos de los astilleros que puedan perder su actividad por la crisis" tanto en las Rías Baixas como en Ferrol, así como otras posibles ubicaciones en toda la costa gallega. "Aunque lo más probable e inmediato es instalarnos en un astillero", afirman fuentes conocedoras de la operación.
El Centro de Reparaciones Navales de Vigo tiene como accionistas a 33 empresas del sector que engloban todo el proceso de reparación de barcos, desde astilleros, electricidad industrial, motores, soldadura especializada y habilitación naval. Las fuentes señalan que si el Centro de Reparaciones ya tuviese unas instalaciones "sería muy fácil captar contratos de reparación porque muchos navieros están alargando la vida útil de sus barcos, pero éstos tienen que pasar inspecciones muy severas para poder seguir navegando. Y ahí es donde entra un centro de reparaciones". En la reunión también se barajaron opciones de financiación para el proyecto, y para ello se han establecido negociaciones con empresas multinacionales interesadas en participar en el mismo. La idea de la creación de un centro de reparaciones tiene ya cuatro años y su directiva la componen personas directamente vinculadas con el sector naval. La junta directiva la preside José García Costas (Mecanasa) y en ella participan también Julio Gómez (Vicalsa), Mario Cardama (Astilleros Cardama), Javier de Felipe (Coterena), Salvador González (Panelfa) y Enrique Mallón (secretario). El proyecto de crear la sociedad Centro de Reparaciones Navales partió de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime), con el objetivo de captar los barcos que realizan el tráfico marítimo frente a la costa gallega.
La iniciativa fue abierta a todas las empresas del sector naval, incluyendo los astilleros. En un principio se sumaron al proyecto 54 empresas de las que diecisiete lo dejarían en noviembre de 2009, tras la fallida compra de los dos diques que tiene en astillero Metalships. En aquel momento se barajaban como posibles ubicaciones la terminal de Bouzas y la escollera de O Berbés, donde se instalarían los diques. No obstante, finalmente la sociedad se había decidido a comprar las instalaciones del grupo Rodman pero las discrepancias en el precio de venta dejaron la operación en el aire. El proyecto inicial contemplaba una facturación superior a los 75 millones de euros en 2010. (Fuente: FARO DE VIGO)







