La cooperativa Cooprado incentiva a los ganaderos para aumentar la producción de leche de cabra
“Lo estamos incentivando de todas las maneras posibles. Les buscamos la financiación, les prestamos asesoramiento, les aseguramos la compra de lo que produzcan y hasta les garantizamos la alimentación del ganado. Más no podemos hacer”. Luis Rodríguez, gerente de Cooprado, explica así cómo esta cooperativa con sede en Casar de Cáceres está intentando que aumente el número de explotaciones que le suministran leche de cabra, un producto para el que actualmente hay, explica, una demanda que supera con creces a la oferta en España, lo que ha derivado en un significativo aumento de precios en los últimos meses, según publica El Periódico de Extremadura.
Cooprado fabrica piensos para sus en torno a 450 socios, repartidos por la provincia de Cáceres y por el norte de la de Badajoz. Además, también comercializa sus producciones lácteas y cárnicas. En el caso de la leche de cabra, que vende luego a queserías, ahora mismo tiene un “déficit de entre un 25% y un 30%, que podríamos comercializar sin ningún problema. Y eso eliminado el efecto estacional, mirando un año entero en verano, con menos hierbas y pastos, disminuye la producción”.
El sector caprino ha sido tradicionalmente el hermano pobre de la ganadería en España, el menos apoyado institucionalmente. No obstante, entre 2008 y 2013 el número de animales cayó un 17% en la comunidad autónoma. “Para comprender la situación actual hay que entender la de hace tres años”, cuenta Rodríguez. Entonces el precio del litro de leche cayó a niveles mínimos, “a entre 30 y 40 céntimos”, lo que llevó a la desaparición de “en torno al 40% de las explotaciones”.
Con unos precios exiguos, unos costes de producción elevados y falta de relevo generacional, la cabaña no se ha regenerado. Por contra, el consumo de queso ha ido aumentando paulatinamente y, lo que ha sido más importante, ha habido un incremento de exportaciones, en especial a Francia y Holanda, países en los que posteriormente se procesa y se envía como leche en polvo a China. La mayor parte de la población de este país asiático padece un déficit de lactasa, la enzima encargada de descomponer la lactosa, un azúcar que en la leche de cabra se encuentra en menor medida que en otras. “Desde hace diez o doce meses, como sacamos más leche fuera del país, se ha creado un cierto desabastecimiento entre las industrias locales. De ahí que se esté pagando a entre 75 y 80 céntimos el litro, el doble que hace tres años”, indica el gerente de Cooprado. “Estamos trabajando todos, las cooperativas, las industrias, las asociaciones de ganaderos en regenerar la producción y la cabaña”, agrega.
A su juicio, este es “el mejor momento que hemos conocido en los últimos 25 años para tener cabras”. En cualquier caso, subraya que para conseguirlo hace falta que el crecimiento se haga de forma organizada, acompañando la demanda, porque, “si volvemos a crecer de forma desaforada, lo que probablemente nos pasará es que volvamos a precios inviables”.
“Parece mentira que, con la falta de leche de cabra que hay tanto a nivel regional como nacional y las perspectivas tan buenas que se tienen, no haya forma de que la gente eche cabras para ordeñar”, lamenta Mario Blasco, director de Quesos del Casar. El cree que este sería un momento “espectacular” para hacerlo. De hecho, sostiene que “nunca lo ha habido mejor. Aquí se han echado cabras cuando la leche costaba cuatro pesetas y los ganaderos se han arruinado y ahora que está a precio de oro, que se le gana más dinero que a ninguna otra leche, pues no se hace”.
Blasco cuenta que la leche que se produce en la región “está saliendo casi toda hacia la zona centro, sobre todo a Uniproca, que se está haciendo casi con el 50% de la producción extremeña”. Pero Uniproca no es la única compradora de la leche de cabra extremeña. “Antes, aquí normalmente venían de algunas provincias cercanas: de Salamanca, Zamora, Toledo, Sevilla..., pero la mayor parte de la leche se transformaba dentro de la región. Actualmente están viniendo desde cualquier punto de Andalucía o de Castilla-La Mancha, hasta de Murcia”, incide el responsable de Quesos del Casar. “Están buscando leche como locos”, apostilla.
También en Coolosar, otro de los referentes del sector quesero extremeño, podrían estar produciendo “entre el 30% y el 40% más” si tuviesen un mayor suministro de materia prima, según estimaciones de su gerente, Cándido Barrera. La producción anual de esta industria verata está en torno a las 110 toneladas, frente a las 150 en las que podría situarse.
En su opinión, “la llave maestra” para que esta buena situación en el sector caprino se prolongue está en conseguir que el precio del queso se mantenga “en los niveles actuales”. “O incluso más altos”, señala, ya que “a queserías como la nuestra nos está costando bastante mantener los precios que se pagan en estos momentos por la leche”.




