A los pies de Steve Mono

La firma española de bolsos y pequeña marroquinería ha lanzado una colección de sandalias con la que continúa defendiendo la tradición artesanal como única forma de expresar delicadeza y autenticidad. “Ahora se usa mucho lo del slow fashion, slow life, slow… ¡todo! Pero yo siempre he reivindicado el oficio y creído en las marcas que hacen pocas cosas y las tratan de hacer lo mejor posible”, decía ya en 2013 Gonzalo Fonseca, creador de Steve Mono. En una reacción al carácter banal de las tendencias y sus ritmos esquizoides, Gonzalo defiende el talento local y el carácter de los materiales nobles y sin artificios. La firma abanderada de “la nueva marroquinería clásica” se ha propuesto ahora ir más allá de la etiqueta ‘made in Spain’. Próximamente, adoptará el pie de logo ‘Spanish crafters’, bajo el que proyectará la visión artística de la artesanía española a través de colecciones específicas. “Trabajamos con talleres de Ubrique, Bilbao, Cáceres, Palencia, Madrid… Queremos compartir ese viaje por España que realizamos en cada una de nuestras temporadas, uniéndonos a la forma de hacer de cada artesano”, explica Gonzalo.
La primera entrega de este ‘road trip’ cultural llega en forma de una colección cápsula de sandalias artesanas para la primavera-verano 2016. Producidas en piel de curtido vegetal en un taller de Torrejoncillo, Cáceres, y con herrajes realizados en Madrid, están disponibles desde la talla 40 a la 46. En junio y julio presentará nuevas propuestas para la temporada SS’17 en los salones Man de París y Nueva York.
Steve Mono, que exporta el 95% de su producción, cuenta con 50 puntos de venta en todo el mundo. En Asia, y especialmente en Japón, tiene su principal mercado. Sus bolsos, artículos de pequeña marroquinería y ahora también calzado, pueden encontrarse en templos del shopping como Tomorrowland, Steven Alan o Takashimaya, y en las tiendas de The Conran Shop de Londres, París y Tokio.