La movilidad sostenible, área transversal tanto en ámbitos públicos como para las grandes empresas
El Club de Excelencia en Sostenibilidad, junto con los socios empresariales ABB, Endesa, Seat y la Fundación Renault para la Inclusión y la Movilidad Sostenible, presentó el 22 de julio, en un acto online, la segunda edición del ‘Estudio del Observatorio sobre el Estado de la Movilidad Sostenible en España’. El objetivo de este trabajo es identificar las principales tendencias en esta materia y compartir las mejores prácticas en el ámbito público y privado.
Desde el club se afirma que la movilidad urbana “es un problema (…) presente en sociedades con diferentes niveles de desarrollo y su gestión incide directamente en los índices de calidad de vida de la población”.
En opinión de este colectivo, hacer la movilidad más sostenible es una prioridad de gobiernos y empresas porque contribuye a la lucha contra el cambio climático; contribuye a una mejor salud pública; mejora la calidad de vida de ciudadanos y empleados e incide de una forma positiva en los resultados económicos de las empresas.
Durante el acto de presentación, vía online, se presentaron las principales características de la Movilidad Sostenible en España y los retos a los que se enfrenta en un entorno marcado por la pandemia del Covid.
El evento fue presentado por Juan Alfaro, secretario del Club de Excelencia en Sostenibilidad, quien destacó la importancia que tiene este observatorio para el país y la necesidad de seguir trabajando en el mismo para reflejar la evolución de la movilidad sostenible. Alfaro también mencionó “las oportunidades que pueden surgir en el mundo de la movilidad sostenible a raíz de una crisis como la que estamos viviendo”.
Marc Gómez, presidente del Observatorio y consejero delegado de ABB España y Portugal, describió al Observatorio “como un foro pionero en abordar una materia tan clave para el desarrollo sostenible, ya que pocas materias son tan transversales y afectan a todos los segmentos sociales: ciudadanos, administraciones públicas, empresas”.
Principales conclusiones del Observatorio
El estudio, que puede descargarse aquí, pone de manifiesto que la movilidad sostenible se ha convertido en un área transversal y estratégica tanto en los diferentes ámbitos de la política pública como para las grandes empresas.
En este sentido, el número de empresas con planes de movilidad sostenible ha aumentado cuatro puntos en los últimos dos años. En la actualidad alrededor del 44% de las empresas grandes españolas cuentan con un plan de movilidad sostenible.
Aliados fundamentales de la movilidad sostenible, apuntan fuentes del Club de Excelencia en Sostenibilidad, son las políticas públicas de incentivos como las ayudas económicas o la exoneración de impuestos para la compra de vehículos impulsados por energías limpias o la posibilidad de transitar por el centro de las ciudades. También los avances de la digitalización y la tecnología: aplicaciones móviles, teléfonos con acceso a internet, ‘big data’, internet de las cosas, entre otros avances tecnológicos, ofrecen “una ventana de oportunidad para que las ciudades disfruten de una movilidad eficiente, saludable, rentable y respetuosa con el medio ambiente”.
En el ámbito empresarial, las compañías que cuentan con estrategias de movilidad sostenible logran beneficios en varios ámbitos. Así, logran reducir los tiempos de desplazamiento de sus empleados, mejorando el aprovechamiento de sus jornadas laborales, reducen sus costes económicos asociados a la movilidad, propician una mayor satisfacción de la plantilla, incrementan la productividad y fomentan la conciliación, enumeran desde el colectivo.
En el informe se analizan las medidas que adopta la administración pública con ejemplos de ciudades líderes en movilidad sostenible. En él se incluyen buenas prácticas de estrategia de movilidad sostenible en la empresa, con clientes, proveedores y empleados, así como las principales barreras y palancas para el futuro de la movilidad sostenible.
Principales tendencias en la movilidad post-Covid
La pandemia provocada por el Covid ha precipitado tendencias que ya habían surgido y estaban creciendo “y que, posiblemente, se convertirán en cambios estructurales en nuestra sociedad”.
La pandemia obliga a repensar la ciudad. Expertos de todo el mundo abogan por un diseño de ciudad con más espacio tanto para los peatones como para vehículos de dos ruedas, junto a un transporte público fortalecido. Como consecuencia, se aboga por reducir la velocidad en los centros urbanos para evitar colisiones y garantizar la seguridad vial.
La movilidad ligada al trabajo se reduce debido al incremento del teletrabajo. También disminuyen los desplazamientos relacionados con la adquisición de productos, con el consiguiente aumento de las compras online, lo que propicia una mayor actividad de empresas logísticas dedicadas a la última milla, que “se enfrentan a la necesidad de tener flotas cero emisiones”.
Surgen nuevas preferencias en movilidad. Es el caso del mayor interés por los desplazamientos en vehículo de uso individual y la reducción del uso del transporte público. Desde el Club de Excelencia en Sostenibilidad se asegura que esta circunstancia abre una oportunidad para las empresas de uso compartido de vehículos, “que realizan importantes esfuerzos por garantizar la seguridad de sus clientes y usuarios”. Además, aumenta el interés de uso del vehículo de dos ruedas, sobre todo la bicicleta, “y surgen ayudas públicas para su compra”.
Además, aparecen nuevas oportunidades de impulso para el vehículo eléctrico. Desde un punto de vista de normativa e incentivos, el Plan Nacional de Energía y Clima y la recientemente aprobada Ley de Cambio climático y Transición Energética, “son un importante respaldo a la movilidad sostenible”. A este nuevo marco legal se le suma la aprobación del Plan Moves, que cuenta con una mayor dotación presupuestaria respecto a la anterior edición del mismo. El sector privado se organiza y coordina para el impulso de la movilidad eléctrica, un ejemplo de ello es la alianza entre Aelec y Anfac, y el de la segunda con Aedive, o la propuesta del Plan 60 que Aedive presentó unos meses atrás al Gobierno.
Buenas prácticas empresariales
Álvaro Vázquez, responsable de Movilidad Eléctrica de ABB, fue el encargado de presentar la buena práctica empresarial de la compañía en movilidad eléctrica (e-mobility), resaltando “cómo la tecnología puede acompañar de forma flexible a las necesidades de las empresas y las administraciones públicas, teniendo en cuenta al usuario final, para facilitar el despliegue de este tipo de movilidad que aporta grandes beneficios ambientales”.
Ernesto Salas, director de Relaciones Institucionales de Renault España, fue el encargado de presentar la buena práctica empresarial de 'Renault Zity: car-sharing y movilidad urbana', como una respuesta a los problemas con soluciones de futuro. Salas subrayó la importancia del vehículo eléctrico para solucionar los problemas de la movilidad actual y del futuro: contra la contaminación atmosférica (vehículo eléctrico); contra los atascos (vehículo conectado), y contra los accidentes (vehículo autónomo).
Estela González, responsable de los servicios de movilidad de SeatMÓ, fue la encargada de presentar la nueva marca de movilidad urbana de Seat. González destacó que la ‘nueva normalidad’ “está acelerando la transformación de los hábitos de movilidad de la sociedad. A día de hoy existe un aumento de la micromovilidad, ya que la sociedad se ha dado cuenta de que es necesario hacer un cambio para promover un futuro más sostenible”.
Ángel Fraile, ‘Head of Sustainability Planning & Stakeholder Engagement’ de Endesa, fue el encargado de presentar la buena práctica empresarial de la eléctrica: ‘Movimiento–e’, que lleva la movilidad sostenible a los empleados y las flotas de Endesa. Fraile hizo hincapié en lo necesario que es integrar la movilidad sostenible de forma transversal en la empresa y la vocación que tiene Endesa “de extender el uso de la movilidad eléctrica al resto de la sociedad mediante la orientación al cliente y a los proveedores”.