GeoNovatek realiza un proyecto de resinas expansivas en un edificio de oficinas
GeoNovatek llevó a cabo, recientemente, una intervención de este tipo, en la que realizó la consolidación del terreno bajo la cimentación de un futuro edificio de oficinas en Valencia. Para ello, se elaboró en primer lugar un estudio geotécnico que reveló que el terreno destinado al edificio presentaba una composición predominantemente arcillosa.
Otro punto para tener en cuenta a la hora de intervenir era conocer el tipo de cimentación sobre el que se asentaba la construcción, constituido en este caso por zapata corrida de hormigón sin armar de 0,90 m de canto, mientras que el terreno se caracterizaba por tener una elevación media.
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Consolidación del terreno mediante la inyección de resinas expansivas
Ante estas circunstancias, GeoNovatek decidió que la mejor técnica para consolidar el terreno de este edificio era la inyección de resinas expansivas HDR300. En este caso se implementaron 18 inyecciones. Dicha intervención es muy útil, ya que incrementa la capacidad portante del terreno bajo la cimentación; regenera la superficie de contacto entre el terreno y la cimentación con el objetivo de redistribuir las cargas de manera uniforme; transfiere parte de la carga de la estructura a estratos más profundos y resistentes; y rellena los huecos y micro vacíos que pudiera haber.
Este procedimiento comienza con la realización de perforaciones de entre 10 y 26 mm de diámetro, que atraviesan la losa hasta alcanzar el terreno. A través de estas perforaciones se insertan cánulas metálicas, que sirven como conductos para la inyección de la resina. Posteriormente, se instala un sistema de medición topográfica láser con una precisión inferior al milímetro, que permite monitorear en tiempo real el nivel de la losa durante todo el proceso.
La inyección se realiza justo debajo del plano de apoyo de la losa, utilizando la resina expansiva HDR300. Esta resina, al reaccionar químicamente, se expande hasta solidificarse, rellenando todas las oquedades presentes y formando un estrato de alta resistencia a la compresión entre la cimentación y el terreno. Paralelamente, el sistema láser mide continuamente el nivel horizontal de la zona tratada, garantizando la correcta consolidación del terreno y evitando elevaciones no deseadas. Este método asegura una mejora duradera en la estabilidad estructural y reduce el riesgo de futuros asentamientos, además de ser un trabajo rápido y limpio, ya que no son necesarias excavaciones para efectuarlo.