La estación de metro de Paseo de Gracia recupera su bóveda de 1924
La presidenta de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) y concejal de movilidad del Ayuntamiento de la ciudad, Mercedes Vidal, y la concejala del barrio del Eixample, Montserrat Ballarín, han visitado las obras. Durante la visita se ha constatado cómo la retirada de los falsos techos ha puesto al descubierto perspectivas y elementos de la arquitectura original de la estación, una de las cuatro que fueron inauguradas en 1924, año de la fundación del metro de Barcelona.
Con esta obra de rehabilitación, iniciada el pasado noviembre, TMB recuperará y pondrá de relieve elementos de la arquitectura original, característica del Gran Metro, ocultos debido a las las reformas posteriores. La retirada del falso techo y los revestimientos verticales de la nave de andenes permitirá recuperar la perspectiva completa de la bóveda, revestida de azulejo blanco biselada, típica de muchos metros construidos a principios del siglo XX.
Para apreciar todos estos elementos será necesario sanear y en algunos casos restaurar las baldosas de cerámica que cubren la parte antigua de la estación, un proceso laborioso que se repetirá en el techo del vestíbulo principal con los tres lucernarios enmarcados con azulejos azules que dejaban entrar la luz natural al subsuelo. Una de las tres claraboyas ya había sido descubierta y restaurada provisionalmente con motivo de unas obras anteriores de mejora de la accesibilidad.
El objetivo de estas rehabilitaciones integrales es dejar las estaciones como nuevas, tanto en las partes visibles como en las invisibles, además de mejorar aspectos de la accesibilidad. En el diseño arquitectónico se procura distribuir los espacios para facilitar los flujos de personas, aumentar la sensación de luminosidad con acabados de tonalidades claras y facilitar el mantenimiento posterior con la elección de materiales de resistencia elevada.
• Redistribución de espacios en ambos vestíbulos, construcción de un nuevo centro de control de la estación en el principal y traslado del local comercial en el secundario
• Reconfiguración de pasillos interiores de forma que el acceso del lado de la casa Batlló comunique directamente con el vestíbulo principal
• Nuevos revestimientos de paredes y suelo, en granito, excepto en la zona de los bancos de los andenes, en el que se utilizará baldosa blanca biselada como la antigua
• Renovación de los accesos propios de Metro: escaleras de piedra y barandillas
• Nueva instalación eléctrica y alumbrado
• Sustitución de las dos líneas de peaje de torniquetes por pasos de puertas deslizantes, incluyendo un paso para PMR
• Elevación del nivel de los andenes para reducir la distancia con los estribos de los trenes y facilitar la entrada y salida de los pasajeros
• Nuevos bancos de piedra artificial en los andenes
La duración de las actuaciones se estima que será de diez meses y TMB invierte 2,67 millones de euros. Los trabajos, en gran parte nocturnos, se hacen compatibles en todo momento con la prestación del servicio, si bien se aplican restricciones temporales en accesos y otros espacios.
Una de las cuatro estaciones primigenias
La estación de Paseo de Gracia, anteriormente denominada Aragón, es una de las cuatro más antiguas del metro de Barcelona, ya que fue inaugurada el 30 de diciembre de 1924 dentro del tramo Cataluña - Lesseps, embrión de la actual línea 3. La empresa del Gran Metro la construyó bajo el paseo de Gracia, entre las calles Consell de Cent y de Aragón, a 12,5 metros de profundidad, con dos andenes de 70 metros de longitud, un vestíbulo situado sobre la bóveda y dos accesos.
En 1932 la misma empresa cambió la estructura de la estación para añadir un andén central, donde se podía hacer el transbordo entre los ramales de Correos y Ramblas del Gran Metro, y una escalera mecánica procedente del desmantelamiento de la Exposición de 1929. Esta configuración se mantuvo hasta 1972, cuando la estación fue modernizada a fondo en el contexto de la conversión del ramal de Correos en la línea 4: se prolongó la nave de andenes unos 20 metros, para habilitarla para trenes quíntuples, se suprimió el andén central, se rehicieron los andenes laterales, se construyó un segundo vestíbulo junto a Consejo de Ciento -desde donde se enlaza con la L4 desde el 1973- y se redecoraron todos los espacios.
Con posterioridad, en 2009, la Generalitat hizo mejoras sustanciales en la accesibilidad, con la instalación de ascensores entre los dos andenes y el vestíbulo principal, mejoras que culminaron en 2014 con la supresión de barreras entre el nivel del calle y el del vestíbulo a través del ascensor situado en el ámbito de Adif.