IG309 - Ingeopres

15 Ciencia, Innovación y Universidades. “Es decir, en los últimos 20 años, han descendido casi un 40%, lo que comienza a vislumbrarse como un problema serio para el desarrollo de nuestra economía, representando en la actualidad un 12,72% respecto al total de matriculados y un 7,5% de los egresados”. En cuanto al Grado en Ingeniería Civil, este es uno de los menos perjudicados por los conocidos como Grados blancos que ofertan las universidades españolas. Esto es, aquellos estudios universitarios que no permiten el acceso a una profesión regulada y que, por tanto, requieren de la realización de un Máster. Si bien la Ingeniería Civil está protegida en este aspecto, adolece de apoyo por parte de la Administración. Mientras esta se ha volcado en el fomento de la Formación Profesional, dando un giro en su discurso hacia la misma, los Grados técnicos han quedado en un segundo plano. También en lo referente al Plan Bolonia y a su adaptación real al caso español. Algo que ya se ha hablado por parte del sector de la Construcción con todos los ministerios implicados y de lo que aún no se ha obtenido respuesta. Pero, ¿cómo se soluciona mientras la caída de las matriculaciones? Dado que no se cuenta con respaldo de la Administración para la eliminación de los Grados blancos y la consecución de un completo sistema de reconocimiento de nuestros profesionales en ámbitos como el Grupo A1 de Empleo Público, desde el sector hemos de optar por destacar no tanto lo malo sino lo bueno de la Ingeniería Civil y de las Obras Públicas: • Pleno empleo, dado que existe una carestía real de Ingenieros Civiles en nuestro país. • Mejores condiciones salariales que hace unos años, cuando la crisis afectó principalmente a la Construcción. • Más desarrollo profesional en ámbitos como las energías renovables y el cambio de paradigma sostenible en relación al consumo y reciclaje de materias primas. • Reconocimiento social, algo en lo que los Colegios Profesionales, entidades y empresas estamos trabajando. Todo ello para suplir la falta de interés de unos estudiantes que, quizá ya desde los institutos, no estén bien informados sobre las salidas profesionales que les puede otorgar el Grado. Falta de ejemplos reales y modernos, publicidad y comunicación son algunos de los puntos en los que hemos de mejorar para revertir esta situación, no sólo en mayo, cuando se escoge una futura carrera profesional. ESTUDIAR EN LA CONSTRUCCIÓN A través de la Formación Profesional o del Grado, lo cierto es que la Construcción tiene una deuda pendiente con las nuevas generaciones. Ya hemos hablado anteriormente, en diferentes artículos del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, de la falta de mano de obra que se vive en el sector. Pero quizá lo que más llame la atención no es la carestía de nuevos trabajadores, sino de vocaciones. Si bien no es una de las razones predominantes para la selección de carrera profesional, lo cierto es que, acompañada de un buen salario, la vocación puede determinar la decisión final de los estudiantes a los que hemos hecho referencia en todo el artículo. Y, en ese sentido, la Construcción está avanzando en los beneficios sociales y económicos de sus profesionales. Al recién estrenado Plan de Pensiones se une el aumento de los salarios y, lo más importante, el incremento de la seguridad. Unos factores fundamentales que, junto con la implantación masiva de la tecnología, permitirán alcanzar un relevo generacional más especializado, más acomodado y lejos de los trabajos de fuerza que han representado, de manera tradicional, a la Construcción. ¿Y qué falla entonces? Una vez más y tal y como hemos comentado en múltiples ocasiones, el mensaje. No obstante, nos estamos modernizando en los puestos de trabajo y en los discursos lanzados, con nuevas campañas de comunicación para un público más extenso, como el de la mujer, para conseguir un avance real en el sector. n La Construcción está avanzando en los beneficios sociales y económicos de sus profesionales.

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