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Con estos datos, la Plataforma ha demandado que “la Unión reconozca en sus políticas el papel de los combustibles renovables en la consecución de los objetivos climáticos, en la descarbonización del transporte, en la reducción de la dependencia energética de terceros países y en la dinamización económica de las zonas rurales”. El informe señala, así, “que el uso de combustibles renovables permite acelerar de forma decidida la descarbonización, ya que aumentar en un 1% los combustibles renovables utilizados en España supondrían una reducción de emisiones mayor que la lograda por el parque actual de vehículos con etiqueta 0 emisiones”. Asimismo, en el largo plazo, y en el escenario dibujado por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), aun manteniendo la tasa de crecimiento actual de vehículos eléctricos, insuficiente para alcanzar los objetivos propuestos, la incorporación de combustibles renovables contribuiría a alcanzar los objetivos de reducción de emisiones planteados y ampliar la reducción de 97 a 106 millones de toneladas de CO2. Tal y como señaló David Cuesta, director de Consultoría de Negocio de NTT de Data, “en un escenario alternativo del PNIEC, en el que se impulsa una mayor penetración de los combustibles renovables, la reducción de emisiones de CO2 en 2030 sería un 10% mayor que en el escenario definido en el PNIEC, y permitiría reducir nueve millones de toneladas de CO2 adicionales en el periodo 2024-2030”. Además, los combustibles renovables permiten una rebaja de los costes asociados a la transición energética, en particular, en lo que se refiere a la movilidad por carretera. “Mantener un vehículo con motor de combustión interna en propiedad, que no ha llegado al final de su vida útil, tiene un coste de propiedad hasta un 38% menor que su sustitución anticipada por un vehículo eléctrico”, recalcó David Cuesta. Así, la Plataforma para los Combustibles Renovables reitera su petición de “una transición energética que sea justa y que involucre a todos los usuarios, ofreciéndoles distintas soluciones de movilidad con bajas emisiones”. UNA OPORTUNIDAD PARA LA ESPAÑA RURAL SIN RIESGOS PARA LA SUPERFICIE DE USO ALIMENTARIO El informe también apunta a la importante contribución a la independencia y autonomía energética que suponen los combustibles renovables, ya que en su producción es posible contar con recursos autóctonos, desde residuos urbanos a forestales. A este respecto, el informe señala que España se encuentra entre los cuatro países europeos con mayor disponibilidad potencial de biomasa (residuos agrarios, forestales, biorresiduos, aceite usado de cocina y grasas animales) junto con Francia, Alemania y Reino Unido, representando el nueve por ciento de la materia prima sostenible en todo el territorio europeo. Considerando el potencial de producción a partir de recursos locales, los combustibles renovables podrían sustituir entre el 33 y el 58% de la energía final de los combustibles fósiles utilizados en el transporte en el año 2030, lo que reduciría entre 25 y 43 millones de toneladas de CO2. LA FISCALIDAD, UN ÁMBITO CLAVE PARA LOGRAR UNA TRANSICIÓN JUSTA Las asociaciones que han participado en el acto, Astic, ALA y Cepesca, coincidieron en que “para que la transición energética sea justa es necesario ofrecer distintas alternativas y favorecer la competencia entre las diferentes opciones energéticas, para que aspiren a ser más eficientes, sostenibles y económicamente competitivas, lo que revertirá en un mayor avance en la descarbonización y un menor coste para los ciudadanos”. Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de Astic, señaló durante la mesa redonda que: “para seguir dando servicio competitivo a nuestros clientes en mercado doméstico e internacional y cumplir con nuestros compromisos medioambientales, dada la realidad tecnológica, industrial y comercial que vivimos como compradores y usuarios de vehículos pesados, necesitamos que los combustibles renovables sean una opción que realmente se pueda desplegar, sin incrementos inasumibles de costes operativos y de inversión. En este sentido, abogamos por una política fiscal coherente en favor de su uso”. La descarbonización del transporte aéreo también depende, en gran medida, del desarrollo de los combustibles renovables. Así lo afirmó Javier Gándara, presidente de ALA: “el SAF, combustible sostenible de aviación, es la solución más eficaz en el corto plazo para avanzar en la descarbonización del sector aéreo, posibilitando la reducción de entre un 80% y hasta un 100% de las emisiones de CO2 en el ciclo de vida del combustible. Se debe tener en cuenta además el potencial del SAF para favorecer nuestra independencia energética, para la reconversión de nuestro sector y para la generación de riqueza y empleo. Es una oportunidad de país. Es por ello por lo que Administración debe implicarse y favorecer su producción, hoy escasa. De lo contrario, corremos el riesgo de quedarnos en el vagón de cola y vernos obligados a importar de otros países. El momento es ahora, España tiene la oportunidad de convertirse en exportador a nivel global, no lo desaprovechemos”. 13 CARBURANTE

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