TP38 - Tecno Pack

La transición hacia la digitalización: El futuro de la industria cosmética Actualmente, el panorama europeo está experimentando una notable transformación, y es que la Unión Europea (UE) pretende convertirse en una sociedad equitativa y próspera con una economía moderna y competitiva para el año 2050. En esta transición europea, la digitalización está siendo un factor clave y la industria cosmética no podía quedarse atrás. Como síntoma de esta evolución, están surgiendo consumidores más conscientes del impacto de sus acciones, los cuales realizan compras con un claro conocimiento y, por tanto, demandan una mayor cantidad de información sobre los productos que adquieren, y esto afecta directamente a los productos cosméticos. A lo que se suman requisitos adicionales impuestos por nuevas legislaciones. Ante esta creciente demanda de información que debe indicarse en los productos cosméticos que, a su vez, presentan envases cada vez más pequeños, se está gestando lo que podría denominarse como una transición hacia la digitalización. Esta digitalización no solo busca adaptarse a las nuevas necesidades actuales, sino también mejorar la experiencia y satisfacción del consumidor. En esta nueva manera de comunicar la información, organizaciones como Cosmetics Europe han tenido un peso importante, y es que la voz de la Industria Cosmética en Europa ha estado trabajando en esta transición digital desde 2015. Fue ya en esta fecha cuando la Cosmetics Europe sentó las bases sobre el “futuro de la información digital obligatoria” e hizo un balance de los requisitos legales que podrían afectar a esta digitalización. Asimismo, entre 2016 y 2020, esta organización realizó encuestas a los consumidores a gran escala sobre la “lista de ingredientes digitales”, la cual podría aparecer en un futuro, adelantándose de esta manera a la transformación que estamos viviendo actualmente. Para abordar la digitalización de manera eficaz es necesario identificar primero los requisitos legales y, posteriormente, analizar los impactos y las oportunidades que pueden surgir. Se sabe que las obligaciones legales, las cuales son actualmente un desafío para la industria, afectan directamente a la información que le debe llegar de manera obligatoria al consumidor, como por ejemplo las precauciones particulares de empleo o la lista de ingredientes, y al etiquetado adicional del envase de los productos cosméticos. Las partes interesadas en este punto son principalmente dos: los consumidores, que necesitan un acceso fácil y consistente a la información digital; y los minoristas, con los que la industria cosmética deberá trabajar codo con codo para que la transición digital se alcance de manera fluida y eficaz. La digitalización en la industria cosmética va a suponer un avance importante en la información que se le presente al consumidor, influyendo directamente en qué información se comunica y cómo se indica. Álvaro Díaz Ballesta, adjunto a Dirección Técnica en Stanpa 124 COSMÉTICA

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