TB47 - TradeBike 47 - Especial Mountain Bikes

31 Tanto los cuadros, una vez han pasado el control de calidad, como las ruedas, una vez han acabado su producción y evaluación, pasan a las líneas de ensamblaje a través de unas cintas situadas en el techo. En este proceso, una lámina de plástico separa las ruedas y los cuadros para que no se golpeen entre ellos y no se dañen. La zona de montaje de las bicicletas está organizada siguiendo un modelo circular, alejado de la tradicional línea de producción. De este modo, todos los operarios están más en contacto,ayuda a que socialicen más y que el ambiente en la fábrica sea inmejorable. Hay hasta 6 zonas de montaje, cada una dedicada a un tipo de bicicleta: la línea que produce bicicletas de doble suspensión, la de bicicletas cargo, la de Charger y Supercharger, la de Nevo, la Roadster, la Tinker, etc. El cuadro llega a través de las cintas superiores y se baja hasta el inicio del proceso de montaje. Un operario le coloca el cableado al cuadro y avanza hasta el siguiente operario, que le empezará a colocar diversas piezas y accesorios, cómo por ejemplo las mochilas que equipan en la parte trasera. Posteriormente se le colocará el motor eléctrico al cuadro de la bicicleta. Las bicicletas Riese & Müller utilizan motores Bosch, que se con guran en las mismas líneas de ensamblaje por los operarios. El último paso será colocarle el manillar a las ruedas y la bicicleta ya estaría lista para pasar el control de calidad. Una vez completado este proceso, la bicicleta se empaquetará en su pertinente caja para ser enviada al departamento de logística, que se encargará de hacer llegar las bicicletas a los diferentes puntos de venta o clientes directos a los cuales Riese & Müller da servicio. En la fábrica disponen de 4 muelles de salida, 2 dedicados a camiones para los envíos a Alemania y otros países europeos, y 2 más para contenedores destinados a transporte internacional. Además del departamento de logística, Riese & Müller también dispone de uno de atención al cliente, que está a disposición de los clientes que hayan comprado una bicicleta en diferentes idiomas, cómo el español, inglés, francés, portugués, italiano y, por supuesto, alemán. El trato que mantienen con cada uno de sus clientes es personalizado, ya que Riese & Müller tiene un estrecho vínculo con sus distribuidores. En la zona de reparación se arreglan bicicletas nuevas o utilizadas, y aquellas que son cedidas a los empleados de la fábrica, que se desplazan hasta allí en bicicleta desde sus hogares. Para ello, la fábrica dispone de un parking de bicicletas amplio y adaptado a las eBikes. En esta área también se llevan a cabo los test de las bicicletas High Speed, es decir, aquellas que alcanzan los 45 kilómetros por hora. Una vez nalizado el tour por la fábrica, los fundadores de Riese & Müller, Markus Riese y Heiko Müller, explicaron la historia de la marca en una conferencia ante todos los visitantes. Los dos se conocieron estudiando ingeniería mecánica en la universidad, y al contrario de muchos de sus colegas que emprendieron carreras en el sector de la automoción, ellos optaron por la bicicleta, un vehículo sostenible y que tendrá una gran importancia en el futuro de nuestro planeta. Disfrutaban diseñando y creando nuevos modelos de bicicletas,y eran unos apasionados del ciclismo que montaban en bici siempre que podían. Gracias a esta pasión, decidieron impulsar su propio modelo de bicicletas. Fue entonces cuando crearon la Birdy, una bicicleta plegable ligera y cómoda, ideada para la ciudad. La presentaron en la feria Eurobike de 1994, y encontraron un inversor que les ayudaría a comercializar la que sería la primera bicicleta de Riese & Müller. La empresa fue creciendo hasta que en 2011 lanzaron la Culture, su primer modelo de bicicleta eléctrica con motor Bosch. Hoy ofrecen una gran variedad de modelos de eBikes para todo tipo de usuarios, y están presentes en mercados como la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia, Australia, Nueva Zelanda, Japón y Canadá. Y el negocio funciona: en 2019 su crecimiento fue del 38% y planean ampliar su fábrica con un nuevo almacen de recambios y más líneas de ensamblaje para poder producir más bicis. Por último, para cerrar la jornada, pudimos probar algunos modelos de Riese & Müller, en los alrededores de la fábrica, como por ejemplo la Superdelite Mountain, la Load 75 o la Roadster, poniendo la guinda a una fructífera experiencia. Markus Riese y Heiko Müller, fundadores de Riese & Müller, durante la conferencia El modelo de montaje es circular, ya que esto favorece a que los operarios estén en contacto y socializen más

RkJQdWJsaXNoZXIy Njg1MjYx