TB40 - TradeBike 40 - Especial Gravel y Triatlón

a fondo 30 En dos años vista, el futuro del triatlón se presentaba ciertamente optimista, pero con algunas incertezas. Ahí siguen las incertezas, pero el optimismo parece que se ha desvanecido. El crecimiento sigue, pero ahora es pequeño, sostenido, más racional, y lejos del ritmo de los años anteriores. Crece a un ritmo más lógico que el que ha tenido hasta ahora, aquel que disparaba las licencias y las pruebas. El triatlón mantiene su incertidumbre Consolidado y estabilizado, el triatlón ha entrado en fase de incerteza, en el período del sí y, a la vez, del no. A veces, de un quiero y no puedo. Después de unos años de crecimiento exponencial, el boom finalmente ya pasó y ahora es un deporte arraigado en España que, si bien goza de una buena salud, cabe no desconectar porqué podría entrar en quirófano. Lo que teníamos hasta día de hoy ya se ha terminado. Como en el sector ciclista, los tiempos de exceso de tiendas y sobre oferta en general han puesto a este deporte en el lugar que le corresponde: hay un límite, no todo vale. En dos años vista, el futuro se presentaba bastante optimista, pero con algunas incertezas. Ahí siguen las incertezas, pero el optimismo parece que se ha desvanecido. El crecimiento sigue, pero ahora es pequeño, sostenido, más racional, y lejos del ritmo de los años anteriores. Crece a un ritmo más lógico que el que ha tenido hasta ahora, aquel que disparaba las licencias y las pruebas. Desde hace unos años la tendencia supuso para muchos una oportunidad de negocio (tiendas especializadas, negocios de running y ciclismo con secciones de triatlón,…) y se empezaron a celebrar pruebas cada fin de semana. ¿Qué ocurrió? Saturación. Tiendas cerradas y pruebas canceladas por falta de participación, de apoyos o de recursos.

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