TB29 - TradeBike 29 - Especial Ferias

3 editorial Miquel López-Egea Redactor jefe miquel@tradebike.es Nada es imposible Tradebike&tri defiende la pluralidad y la plena libertad de opinión,y de acuerdo con esta política admite cualquier tipo de colaboración coherente con los contenidos de la revista. no obstante, no se hace responsable de las opiniones expresadas por sus colaboradores ni de las consecuencias de cualquier tipo que de ellas se deriven, ya que dichas opiniones se entienden siempre a título personal y bajo entera responsabilidad del autor AYÚDANOS CON tus sugerencias: redaccion@tradebike.es opinión Jaume Ferrer Editor jferrer@tradebike.es Un punto de inflexión Unibike celebra una nueva edición. Y lo hace consolidándose como el gran punto de encuentro nacional del universo bike.Apostando de nuevo por un modelo mixto, con dos días reservados a los profesionales y otros tantos para el público final, el salón arranca este año con un importante crecimiento en superficie de exposición (hasta los 30.000 m2) pero con una cifra de expositores (200) y marcas (500) que apenas ha variado de un año a otro. Tras tres celebraciones “post-unificación”, esta nueva edición debería ser la que reafirmara su poder de atracción en número de visitantes y, así, poder afrontar mucho mejor un futuro que se presenta complejo Entre sus fortalezas destaca, sobre todo, el alto nivel de actividades programadas dentro y, sobre todo, fuera del recinto (un gran reclamo, obviamente, para el consumidor final, columna vertebral del encuentro). Este año, además, se ha ampliado el horario de los días reservados a los profesionales, ganando la mañana del jueves. En la edición de 2016 el salón reunió a 7.300 profesionales, una cifra a tener muy en cuenta pero que apenas representó un 16% del total. Con más tiempo los A Eurobike le queda mucho trabajo por hacer aunque los cambios siempre son buenos organizadores esperan que haya más profesionales.Y más negocio. En cuanto a las debilidades, más allá de ciertas carencias evidentes en el departamento comercial y, también, en el de comunicación (el salón ha tenido poca repercusión mediática y el trabajo de captación de marcas ha dejado bastante que desear) es obvio que el principal escollo que tiene hoy por hoy la feria tiene que ver con la ausencia de determinadas grandes marcas. Algunas jamás han apostado por Unibike, pero otras, habiéndolo hecho en el pasado, han decidido no volver al salón. Y eso obliga a una profunda reflexión. Sí, es cierto que el salón ha seguido su curso, incluso sumando expositores, pero no nos engañemos, no serán las marcas de complementos las que aseguren la viabilidad de este encuentro. Los organizadores del salón y sobre todo IFEMA, tienen que plantearse, no sólo la posibilidad de ajustar precios -algo que llevan reclamando las marcas de bicicletas- sino, también, la posibilidad de ampliar la oferta a otros segmentos que puedan ser afines y complementarios al bike. No es descabellado pensar, por ejemplo, en dar un espacio a determinadas modalidades outdoor o al running. Son deportes que mantienen una cierta vinculación con el bike (incluso en el target), que pueden atraer a muchas nuevas marcas (y a muchos visitantes), y que, además, no cuentan con un punto de encuentro en Madrid. Sea como sea, Unibike tiene que dar un paso al frente. Ahora debería ser el momento. La presión de Sea Otter ya se está dejando notar y puede que vaya a más. Por si fuera poco, Friedrichshafen se adelanta algo más de un mes, un cambio que puede (y debería) obligar a Unibike a adelantar sus fechas a principios de septiembre si no quiere pasarse de fecha (al menos para la parte profesional).Tampoco estaría de más, de cara a futuras ediciones, apostar más fuerte por la internacionalización del salón. Una feria excesivamente nacional es difícilmente sostenible en él tiempo. El bike vive, todavía, un momento dulce.Y su margen de crecimiento sigue siendo muy amplio. Que Unibike siga aprovechando este entorno favorable y, sobre todo, que sea viable cuando el contexto sea menos bueno, sólo dependerá de su capacidad para seducir, para adaptarse a las necesidades del mercado y, sobre todo, para ampliar sus miras. Unibike necesita un nuevo impulso, sus organizadores y en especial IFEMA deberían de replantearse la evolución del actual modelo A nos La 26ª edición de Eurobike será recordada por dos motivos: en primer lugar porque ha sido una edición donde las eBikes, las nuevas tecnologías y el gravel han triunfado y,en segundo lugar,porque esta ha sido la última edición de la feria celebrada en estas fechas. Eurobike, año tras año, ha ido recibiendo muchas críticas, como por ejemplo, que si es una feria de imagen porque ya se ha presentado todo, que si está muy mal ubicada,que si es muy cara,que si las fechas son malas, que si el público final es más un problema que una ventaja… Y año tras año han ido perdiendo marcas, tanto españolas como internacionales. Pero esto no ha sido un drama, en primer lugar porque en esta edición han aparecido nuevas pequeñas marcas que han aliviado la preocupación de la organización.Y en segundo lugar, porque hay algunas grandes marcas como Shimano, Merida o Scott que siguen apostando por esta feria.Y lo hacen por todo lo alto, por suerte para la organización, junto con las marcas de complementos y obviamente de las grandes marcas alemanas que ven Eurobike como una opción muy interesante.Al fin y al cabo,en Eurobike es donde se marca tendencia. Pese a las críticas recibidas, Eurobike ha seguido siendo un punto de reunión internacional y un sitio para hacer negocios.Este año la feria se ha salvado porque los profesionales finalmente han respondido y han asistido la misma cantidad de visitantes. Lo que vimos claro es que ha disminuido el público español, y mucho, sobre todo en cuanto a tiendas. Para los nuestros cada vez sale menos rentable asistir a Eurobike porque, como hemos dicho antes, todo ya se ha programado y presentado y porque si esperas unas semanas más tienes la feria Unibike prácticamente al lado de casa. Y claro, la ausencia de marcas y que Eurobike parezca la gran feria alemana, tampoco ayuda. Desde mi punto de vista, el cambio de fechas llega tarde. Será tremendamente difícil conseguir que las grandes marcas vuelvan a Eurobike y que hagan sus presentaciones durante la feria. Visto esto, estaremos atentos y veremos si en Eurobike 2018 se toman más medidas para que estas marcas vuelvan. Lo que ya sabemos es que la próxima edición será solo para profesionales y que será en julio, aunque en la misma maldita ubicación, algo que todo el mundo acepta con resignación porque no queda más remedio. Logísticamente es un drama para todos. A Eurobike le queda mucho trabajo por hacer aunque los cambios siempre son buenos, y esto se ve con buenos ojos.El sector está cambiando y con ello, las ferias. ¡Larga vida a Eurobike!

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