TB16 - TradeBike 16 - Especial Complementos

Un viaje por la historia de Orbea en su 175 aniversario Orbea tiene dos plantas de fabricación en todo el mundo. La actividad principal se desarrolla en la planta de Mallabia, que cuenta con 180 trabajadores, donde se diseñan, producen y comercializan bicicletas de carretera, montaña, trekking, niños y cascos. La empresa dispone de una segunda planta en Portugal con 50 trabajadores. Orbea tiene filiales en Francia, Estados Unidos, Italia, Inglaterra, Bélgica, Alemania, Australia y Portugal. Además, cuenta con importadores en todo el mundo con los que llega a tener presencia en más de 64 mercados y una media de 250.000 bicicletas vendidas anualmente. Orbea cuenta con acuerdos de colaboración con centros de investigación como el CEIT (Centro de estudios e investigaciones tecnológicas) , IBV (Instituto Biomacánico de Valencia), la empresa de automoción Tenneco, la Univerdad Mondragon… Además, colaboramos con marcas como Skoda y Red Bull, entre otras. Una historia de retos y éxitos Orbea Hermanos fue fundada en 1840 en la localidad de Eibar por los hermanos Juan Manuel, Mateo, Casimiro y Petra Orbea Murua, con el objetivo de dedicarse a la fabricación de revólveres de pistón, cartucho y pistolas. Para 1895, las instalaciones del barrio de Urquizu en Eibar daban trabajo a 50 operarios y producían 80.000 revólveres al año. Esta fecha marca el final de una etapa puesto que es cuando fallecen los socios fundadores. La empresa pasa a ser Orbea y Cía. y pronto se convirtió en uno de los principales fabricantes de arma corta en España. En 1906 contaba con 406 trabajadores y exportaba el 90% de su producción, llegando a contar con tres centrales hidroeléctricas dos en Elgoibar y una en Placencia de las Armas. Los Orbea también se introdujeron en el negocio de la cartuchería, fabricando 25.000 cartuchos al día en sus instalaciones de Eibar. Para atender la creciente demanda, en 1907 abrieron un taller en Buenos Aires, Argentina, con una plantilla de 60 trabajadores y una producción de 36,6 millones de cartuchos al año. El monopolio concedido a Unión Española de Explosivos en 1912, sin embargo, provocó el cierre del taller de cartuchos de Eibar. La Primera Guerra Mundial fue una época de bonanza para la casa Orbea que exportó 725.183 unidades en el año 1916. Pero, una vez finalizada la guerra, una lógica crisis de superproducción afectó al sector y con ella, llegaron las consecuentes dificultades para la empresa. Así, en 1924, una parte de la familia se escindió del negocio tradicional y se trasladó a Vitoria para crear la firma de cartuchería Hijos de Orbea, que con el paso de los años acabaría absorbida por Unión Españoña de Explosivos. Los Orbea de Eibar continuaron con el negocio de las armas y se introdujeron en el de la máquina-herramienta. Recuperando el nombre original de Orbea Hermanos, en 1924 tenían una plantilla de 300 trabajadores y una producción anual de 40.000 revólveres y 40 toneladas de máquinaherramienta. A finales de los años 30 y bajo la gerencia de Esteban Orbea, la empresa pasa a denominarse Orbea y Cía. S.A., y poco a poco abandona las armas de fuego. En vísperas de la guerra civil, Orbea fabricaba prensas, tornos paralelos, fresadoras, taladros, roscadoras… y comenzó con la fabricación de bicicletas. Finalizada la contienda, Orbea contaba con una plantilla de 1.000 trabajadores y producía 50.000 bicicletas al año. Se inició una etapa de expansión y fue pionera en España en la introducción del Velosolex. Sin embargo, a partir de los 60 se inició una lenta contracción en la demanda de bicicletas. Orbea toca fondo en 1969. El último miembro de la familia fundadora de la factoría, Esteban Orbea, se encontraba con una empresa a punto de quebrar, con suspensión de pagos y 1.500 trabajadores en peligro. Decididos a preservar sus puestos de trabajo, los 70 TB

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