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87 ECCN Una buena climatización de espacios depende de varios factores. La temperatura y la humedad juegan un papel clave, pero los aspectos acústicos y visuales también contribuyen al bienestar. Sin embargo, la ventilación típica suele ser insuficiente porque, si bien somos capaces de percibir nuestras señales de estímulos térmicos, acústicos y visuales, no poseemos una sensibilidad a la calidad del aire lo suficientemente desarrollada. Por lo general, las personas juzgan la calidad del aire en función de los malos olores, aunque se van acostumbrando a estos olores cuanto más tiempo pasan con ellos en las mismas habitaciones y, por lo tanto, dejan de percibir una reducción en la calidad del aire. Solo notamos un aire de baja calidad cuando es demasiado tarde. La eficiencia disminuye y las personas se vuelven somnolientas o empiezan a tener dolores de cabeza, debido a que la respiración humana produce concentraciones excesivas de CO2. La situación se ve agravada por los contaminantes que pueden evaporarse de los muebles o alfombras. VENTILACIÓN CONTROLADA OBLIGATORIA Debido a los actuales métodos de construcción que ahorran energía, trabajamos, vivimos y aprendemos en edificios cada vez más sellados. El lado negativo: no fluye suficiente aire fresco y la humedad, el calor y los olores no se extraen lo suficiente. Un sistema de ventilación mecánica puede ser una solución, pero a poca gente le gusta trabajar o vivir en un edificio donde, debido al sistema de ventilación, no puede abrir las ventanas. Muchas personas se sienten incómodas en habitaciones donde las ventanas siempre están cerradas. La alternativa a ello es la ventilación natural controlada a través de ventanas que ‘recogen’ automáticamente aire fresco procedente del exterior. VENTILACIÓN NATURAL BASADA EN FLUCTUACIONES DE TEMPERATURA Y VIENTO La ventilación natural, también conocida como ventilación ‘libre’, intercambia aire a través de las ventanas sin la necesidad de utilizar ningún sistema de ventilación mecánica. Los flujos de aire requeridos son producidos únicamente por las diferencias de temperatura y presión entre el aire interno y externo, y por los flujos de viento que circulan de forma natural. Las mismas fachadas inteligentes se encargan de crear la ventilación. Esto Las ventanas operadas por motor están controladas por sensores, como estaciones meteorológicas o sensores de calidad del aire.

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