Mascotas_MS4

BICHÓN MALTÉS MONOGRÁFICO La criptorquidia, o el no descenso de uno o ambos testículos, es también habitual en el bichón maltés. En estos casos, se recomienda la esterilización. Existen otras enfermedades que tienen una predisposición genética pero será nuestro poco cuidado el que pueda hacer que finalmente se desarrollen. Es el ejemplo de la luxación de rótula, que puede darse tanto por una anomalía genética como por una degeneración de una simple luxación mal tratada, o incluso por un traumatismo. Los bichones malteses también son débiles ante dermatitis y alergias tópicas. Por eso, es más que recomendable usar siempre productos para perros de calidad. Son también propensos a desarrollar alergias alimentarias y sarro dental con relativa facilidad. Una buena higiene solventará la mayoría de estas situaciones. A diferencia de otras razas, en el bichón maltés no se suelen realizar estudios de displasia o pruebas oculares, ya que no son habituales o su incidencia es mínima. SELECCIÓN Y CRÍA La cría del bichón maltés debe realizarse siempre por profesionales, con su debido Núcleo Zoológico y su Licencia de Actividad (ambos son licencias necesarias para dedicarse a la cría profesional). Es más que recomendable disponer, además, de un afijo en alguna de las asociaciones cinológicas más importantes del mundo y realizar pruebas genéticas a los reproductores. En base a un estudio de los pedigrees de los padres, las características físicas, morfológicas y de carácter, y a las pruebas veterinarias que se requieran, se realizará una selección adecuada para asegurar una salud óptima de los ejemplares y cachorros. Siempre respetando los estándares marcados, cada criador buscará la serie de características que le sean más afines: un carácter dulce más que uno alegre; o un pelo sedoso o más robusto, dependiendo de sus preferencias. Por otro lado, los bichones malteses suelen tener una media de 3 a 6 cachorros por camada, dependiendo de los ejemplares con los que se críe. Un criador responsable no dispondrá de más de 4-5 camadas ni reproducirá antes del año de edad, tanto de la madre como del padre. Así, se le otorgará a la madre un cuidado prenatal adecuado, con ecografías y revisiones veterinarias, y se le asistirá en el parto adecuadamente para respetar sus necesidades y su salud, y la de sus pequeños. Así mismo, los reproductores deberán de ser supervisados por un veterinario, vacunados y desparasitados debidamente, y disponer de las horas de socialización, aseo y actividad apropiadas para la raza. Sólo realizando todas estas actividades se obtendrá un cachorro sano y equilibrado. n 44

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