Revista LIcencias Actualidad 79

INFORME ESPECIAL: NATALIDAD www.licencias.com | 85 - ¿En qué país o países europeos podría fijarse España a la hora de aplicar políticas que propicien la natalidad? - Hay tres países en Europa que han practicado de manera exitosa políticas para mantener la natalidad a niveles de 2 hijos por mujer -el nivel que demográficamente asegura el mantenimiento constante de una población-, Francia, Rei- no Unido y Suecia. El modelo sueco es de un régimen del bienestar socialdemócrata, con políticas familiares desde el momento de la emancipación de los jóvenes, hasta su inser- ción en el mercado laboral (políticas de vivienda, educación y políticas activas de empleo). El modelo británico ha virado -solo en el ámbito de la polí- tica familiar- de una concepción liberal, en la que el Estado no debía interferir en la esfera privada, a ser en pocos años uno de los países europeos que más transfiere a las familias en recursos y servicios. Por su parte, Francia practica desde hace muchos años una política claramente natalista, con transferencia directa al nacimiento de primer, segundo y, muy en particular, del tercer hijo. En los casos británico y francés, se trata de políticas que mantienen fuertemente anclado el modelo diferencial de género, focalizando las transferencias en las mujeres. Mien- tras que en el caso sueco, a una política multidimensional en favor de la familia, se le une una perspectiva que busca que no se fomenten las desigualdades de género presentes tradicionalmente en la sociedad. - ¿Hasta qué punto es trascendental la situación de la natalidad de un país? - En situaciones de gran mortalidad la natalidad es impres- cindible para suplir las bajas que se van produciendo. Pero en un contexto de baja mortalidad como el nuestro, la na- talidad es absolutamente intrascendente. Tal vez podríamos admitir que una ínfima natalidad podría producir una falta de oferta de trabajo ante la demanda por parte de empresas y administración pública. Sin embargo, ante un paro que difícilmente baja de las dos cifras y que alcanza y supera a un quinto de la fuerza de trabajo, el dé- ficit en este sentido queda descartado. Cabe pensar, incluso, que ante la destrucción de puestos de trabajo de baja cualificación (causado en gran parte por la robotización y otros avances tecnológicos), la natalidad debería mantenerse muy baja, pues cada vez tendríamos menos puestos que cubrir. Con todo, lo que es seguro es que mientras que los puestos de trabajo que se destruyen son fundamentalmente de baja cualificación, los que se crean se caracterizan por precisar de cada vez mayor formación y más especializada. Llegamos aquí al verdadero punto trans- cendental: la educación. En este sentido, no tenemos buenas noticias, ya que se detecta en España el mayor abandono escolar temprano de toda Europa, lo que significa que los recursos dedicados a la educación son insuficientes para que la formación compense la baja natalidad. - En caso de que esa tendencia continuase ¿qué con- secuencias podría tener? - En ausencia de migración, la baja natalidad y el aumento de la esperanza de vida provocan el envejecimiento de la población. Esto será más evidente a medida que las gene- raciones numerosas del baby-boom vayan ganando años. Hay que anotar, con todo, que los países como Francia, Reino Unido o Suecia, sin crisis de natalidad (como ya he- mos visto), no tienen problemas de envejecimiento, pero aun así padecen de tensiones graves en los sistemas de provisión públicos, como pasa en zonas como España o Italia. En definitiva, las nefastas consecuencias de las que se acusa al envejecimiento responden a cuestiones ideoló- gicas que poco tienen que ver con un análisis racional de la situación. Se trata de acabar con los sistemas públicos de Seguridad Social buscando causantes espurios como la evolución demográfica, pero si se produjera una explosión de nacimientos que pusiera en cuestión estos argumentos, se buscarían otros. - ¿Cuál es su previsión acerca de la evolución de la na- talidad en España? - La evolución de la natalidad en España está marcada por la evolución de la economía. Si seguimos con el mismo rit- mo cíclico de las economías occidentales, este año 2018 supondrá un punto de inflexión de la natalidad, que con- ducirá a otro período de incremento de la misma durante los próximos 8 años. Alrededor de 2026 tendrá lugar otra crisis económica (creo que en España estará relacionada con el turismo, la única área económica que aún se mues- tra eufórica a pesar de la última crisis) y ello supondrá, de ser así, una nueva crisis de la natalidad, igual de fuerte y contundente como las que se dieron con la crisis de la bol- sa de 1929, la del petróleo a mediados de los setenta o la inmobiliaria en 2008. Es lo que parece entreverse en un análisis de la evolución de la natalidad en España durante los últimos noventa años. n “En un contexto de baja mortalidad, la natalidad es intrascendente”

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