El lobo regresa al Pirineo

Jordà facilitó los datos de su avistamiento y las imágenes a los técnicos de la Generalitat que se encargan de realizar el seguimiento del lobo, en coordinación con las autoridades francesas, a ambos lados de la frontera pirenaica. Según ha explicado el fotógrafo al periódico La Vanguardia, el encuentro se produjo por casualidad, en la zona de Queralbs, sobre las 17.00 horas, con poca luz y el animal parecía estar, aparentemente, solo.
Hace casi un siglo que se dio al lobo por extinguido en la vertiente sur de los Pirineos, pero hace ahora casi 10 años se anunció nuevamente la presencia de algún ejemplar aislado en la zona del Parque Natural del Cadí-Moixeró, probablemente llegados de la vertiente norte del Pirineo. Las labores de seguimiento confirmaron la presencia de ejemplares en zonas aisladas del Ripollès y el Berguedà.
La buena noticia del regreso del lobo captó la atención de los especialistas y el tema fue abordado en 2011 por la revista “Quercus”, que publicó un amplio estudio sobre esto, recogiendo también datos de los restos genéticos que se recogieron y analizaron en las labores de rastreo y detección de esta especie que se llevan a cabo. Según los datos publicados entonces, se llegaron a detectar 13 ejemplares en el Pirineo, con incursiones en el Vallès Occidental.
Sin embargo, a lo largo de estos años se han logrado captar muy pocas imágenes del lobo en el Pirineo y tampoco existen datos que permitan asegurar que los lobos localizados hayan establecido una población reproductiva estable, pero al menos las imágenes de Ferran Jordà demuestran que el lobo sigue llegando al Pirineo. Para algunos expertos este regreso es un síntoma del buen estado de conservación de la cordillera pirenaica, reforzando su biodiversidad.
Información de Pirineo Digital