El mal tiempo manda a Txikon para casa

“Hay mucho viento. Ni siquiera hemos salido de la tienda todavía. Enseguida habrá que ponerse para abajo, porque nos espera una bajada muy pero que muy dura, y más con este tiempo”, señalaba Alex el sábado. Llevaban un día entero a en el Campo IV, a prácticamente 8.000 metros, por lo que el descenso fue obligado.
El descenso transcurrió sin problemas y en cinco horas ya se encontraba en el Campo Base, donde se encuentra junto a su compañero Gerfried Göschl, recuperando fuerzas y esperando a los porteadores para iniciar el camino de vuelta a casa.
Poco antes de llegar al Campo Base, los alpinistas encontraron el cuerpo de un alpinista muerto hace años en el K2. Consiguieron identificarlo y lo han depositado en el Memorial a los pies de la montaña. Han preferido no desvelar la identidad del cuerpo hasta no ponerse en contacto con la familia.
El K2 es uno de los ochomiles más difíciles incluso por su supuesta ruta “normal”. No es casualidad, por lo tanto, que nadie haya pisado su cumbre desde el año 2008. Parece que este año tampoco ascenderá nadie por la ruta vasca, o Cessen, por la que lo intentaba Alex. En la vertiente norte, sin embargo, todavía hay un potente grupo de alpinistas trabajando la ruta, entre los que se encuentra Gerlinde Kaltenbrunner.
Hay que recordar que esta no-cumbre en el K2 no es, ni mucho menos, un fracaso para Alex Txikon, que volverá a casa con dos ochomiles bajo su brazo, el GI y el GII, conseguidos además en 9 días.