Los alimentos orgánicos son más caros, pero no más sanos
6 de septiembre de 2012
Los resultados de este estudio cobran si cabe más relevancia, cuando recientemente se ha hecho público un informe elaborado por la ONG Intermon Oxfam, que alerta de las devastadoras consecuencias que para la población más desfavorecida conlleva la subida del precio de los alimentos provocada por el cambio climático. El mismo informe señala la necesidad de llevar a cabo medidas encaminadas a reducir las emisiones de CO2 y promover la sostenibilidad y las nuevas técnicas agrícolas para evitar una crisis alimentaria de daños irreparables. En la misma línea se encuentra el llamamiento que la FAO viene realizando a incrementar de manera notable la producción de alimentos para poder atender la demanda de una población mundial en constante crecimiento. Ante esta situación, el concepto de sostenibilidad toma otra dimensión, no se trata sólo de proteger el medio ambiente, que también, sino de incrementar la productividad de los cultivos asegurando la calidad y seguridad de los alimentos. Es lo que viene denominándose Agricultura Intensiva Sostenible, en la que los productos fitosanitarios juegan un papel imprescindible, garantizando una producción suficiente de alimentos sanos y seguros a precios asequibles para todos los consumidores, opción que además hoy podemos afirmar, no conlleva un menor aporte nutricional para nuestra salud.